jueves, 1 de diciembre de 2016

La Trastienda del Ranking 2016

Este año Mariano me invitó a asistir como jurado al Ranking 2016 de vinos de menos de diez euros. La verdad es que me llevé una gran alegría, no tanto por la paliza de catar más de ochenta vinos en una mañana, como por la gente que iba a encontrar, y con la que iba a compartir mesa y mantel el fin de semana.

Quedamos sobre las siete de la tarde del viernes, y aunque llegamos a tiempo, ya se nos habían adelantado el Comando Astur (Jorge "Gastroerrante" y Ramiro), gente seria y formal, Rubén, mi amigo Jaime Jiménez y Manuel "A La Volé", que habían descargado las más de doscientas botellas de candidatos al codiciado premio del Ranking 2016. Nos tomamos una caña para romper el inexistente hielo, pero mariano nos pone a currar sin dilación.

Hay que envolver las botellas en papel de aluminio, numerarlas y registrarlas. la verdad es que me da un poco de miedo el que después nos tengan que matar, para no enturbiar la credibilidad del ranking. Nos distribuyen los trabajos, y me quedo con uno de bajo riesgo, cortar pliegos de aluminio. Si veis en mi linkedin como nueva aptitud "foliador de papel de aluminio", no penséis nada  raro, es esto. Lo de descapsulador de botellas no lo incluí, ya que pensé que podía favorecer malas interpretaciones. Después del duro trabajo, y una vez "foliadas" todas las botellas, con la garganta seca, nos vamos a tomar otra caña. El ambiente "duro y formal" necesita relajarse un poco.

He de confesar que, con poco éxito, y dada mi condición de habitante de La Comarca, trato de aligerar el trabajo e inducir a Mariano a prevaricar y decidir en un momento, "a dedo", el ganador. Mariano, sin embargo, se mostró inflexible, lo que me animó a dirigirme a la barra y tratar de aligerar el estrés, que ya me produce el trabajo programado para al día siguiente. El Comando Astur, cabizbajo, me acompaña a ahogar las penas en cerveza. Pocos minutos antes, con habilidad sin par, llega Xabi desde Navarra. Un segundo antes y hubiera tenido que currar. Se van incorporando también Julio, de Majuelos Singulares (tengo que investigar forzosamente una tienda de vinos con nombre tan sugerente), y Alfredo Devesa, del Instituto Galego do Viño, sin duda a poner un poco de sensatez en este "corral".


Gracias a Dios llega la hora de la cena y nos dirigimos a la plaza Mayor de Segovia, al restaurante La Concha, donde nuestros amigos de A la Volé nos han concertado la cena. Los que me conocen saben que soy hombre sencillo en mis gustos gastronómicos, más bien tragaldabas que gourmet, pero en esta ocasión los platos elaborados, pero deliciosos, me conquistaron. La alcachofa con foie, la crema de queso y la vieira gratinadas son platos que tocan fibra, más aún si vienen acompañados de los champagnes de A la Volé. He de decir, sin embargo, que el  lomo alto a la brasa, con unas sencillas patatas panaderas me transportaron a mejores tiempos.

Para la cena Álvaro seleccionó algunos champagnes de su porfolio, todos ellos elaborados con chardonnay. Fue una experiencia emocionante e ilustrativa, sobre todo para mi amigo Crusat que se puso púo. Yo tuve la suerte de disfrutar de la charla de Álvaro y Jaime sobre las particularidades de los diferentes vinos, lo que añadió un plus extraordinario a la cata. Champagnes tradicionales fueron alternándose con otros, en los que el elaborador deja una impronta más personal. La verdad  es que me gustaron  todos, pero Lahoré de Val Frison, junto con el 4 Elements Chardonnay de los hermanos Huré, estuvieron para mí un paso por delante. Le Perrieres de Ulysse Collin me gustó muchísimo, como siempre, pero lo encontré excesivamente joven, y aun por "armar", siendo, como es, un viejo conocido.

Como verás, esto de ser catador del Ranking es sólo para espíritus forjados en las adversidades, y el primer día dimos la talla, queda sin embargo lo más importante, la cata de mañana, de manera que a dormir para estar prestos y dispuestos.

El día comienza descorchando unas cuantas botellas. Se incorporan los cuatro maestros de A la Volé, junto con Lorena y Primi (curioso que lleguen juntos viniendo ella de Mordor y él de La Comarca). También viene nuestro winestar personal, Jimmy Bubbles, un gran chico, no como su amigo y pareja de cata, Santi "Despelleja Bloggers". Comenzamos por los tintos, y al poco se oyen voces de que el próximo Ranking sea de vinos sin raspón, pero la verdad es que se ven vinos de calidad, aún cuando las encías sufran un poco. En medio del "sufrimiento", a Rubén se le resbala una botella, y por unas micras no me empapo de tinto. pero terminamos la tanda, y antes de empezar los blancos, tortilla y croquetas para curarnos de los excesos tánicos. Muy bueno todo, siendo fiel a la verdad.

La tanda de blancos suple la tanicidad con acidez, alguno bien cargado, debo decir, pero de nuevo hay vinos más que destacables. Alguna sorpresa me llevaría cuando días después cotejara las puntuaciones. Cura de humildad. Finalizamos con espumosos y generosos, una pequeña representación francamente disfrutable. ¡Misión cumplida!

A la cata le sigue la comida preparada por Venta Magullo. ¡Una gozada! Y más acorde a mis gustos primigenios, entre otras viandas, judiones, hojaldre de setas de temporada y ¡cochinillo! ¡Como maridó el delicioso lechón asado con el Champagne Ambonay de Marguet. ¡A la porra los estereotipos!

En fin, una comida excelente, con muy buena gente y en la que algo nos reímos. Al final en el mundo del vino, lo mejor de todo es compartirlo con amigos, en un ambiente desenfadado y alegre. Para hablar más de vinos, ya habrá otras historias.