miércoles, 23 de mayo de 2012

Canarias. Paraiso del vino dulce.

En el completo programa de catas de la UEC programado para mayo hubo una que despertó especialmente mi interés, por lo mucho que me habían recomendado al coordinador del evento, Paco del Castillo; y por tratarse de vinos que me encantan y a los que rara vez tengo acceso, dulces de Canarias.

Difícil el acceso al local de la cata. La justificada euforia de los hoy “no sufridores” atléticos, que celebran su merecido segundo triunfo europeo casi bloquean los alrededores. Aun así, llego con mucho tiempo y voy leyendo el, como siempre, completo dossier que nos han preparado. Me llama la atención que Paco se “moja” y ofrece sus consideraciones de cómo podrían mejorar estos vinos, recomendando el uso de un mayor número de variedades autóctonas, y el aumento de las cantidades mínimas de azúcar que deberían incluirse en estos vinos. En ambos casos apoyándose en lo que a mí me parecen razonables argumentos. ¡Creo que me va a gustar esta cata!

De la misma manera que Paco tiene fama de excelente profesor, la tiene de no ser excesivamente conciso en sus explicaciones. En este caso, haciendo lo que el mismo comenta como un esfuerzo de brevedad, nos ofrece sus explicaciones en unos cuarenta minutos. En absoluto se hace largo o pesado, el conocimiento fluye de él como una cosa natural, y nos llega claro, accesible.

El método que utiliza me gusta mucho, divide los vinos en tres tandas, dejando que los catemos con tiempo suficiente para que tomemos nuestras notas sin interferencias, pudiendo contrastarlas posteriormente con las suyas. Método que me parece a la vez honesto y didáctico.

Llegamos a los vinos y en la primera tanda incluye los tres vinos no realizados con malvasía, dos de ellos moscateles, y el tercero elaborado con las autóctonas sabro y gual. Este último es un vino con una nariz realmente extraña que me recuerda cenizas volcánicas, monte bajo, hongos, nada que me haga presagiar que lo que voy a beber es un vino dulce, en boca se confirman mis sospechas y no le dedico excesiva atención. El primero de ellos sí que me resultó sumamente accesible:

Rubicón Moscatel 2011. (100% moscatel). Bodegas Rubicón. DO. Lanzarote. Un vino muy aromático, muy agradable en nariz. Aprecio aromas florales y frutales (manzana reineta, pera), con algo de aireación salen notas herbáceas y de cítricos. En boca es untuoso, algo falto de acidez y con un volumen suficiente. Se le nota una punta de alcohol en el posgusto, que fundamentalmente es frutal y largo, con recuerdos de membrillo. Muy bueno.

La siguiente tanda me parece mucho más interesante, comenzamos con tres de los vinos elaborados con la variedad con la que mayoritariamente se elaboran los dulces de las islas. Estos fueron:
Canari. (100% malvasía). Bodegas El Grifo. DO. Lanzarote. Coupage de los vinos de las añadas 1956, 1970 y 1997. El vino tiene una crianza oxidativa en barrica y eso le proporciona una nariz muy “jerezana”, en la que aparecen frutos secos tostados, pasas, notas de maderas nobles y flor de manzanilla. En boca es amplio, elegante, con buena acidez y un dulzor discreto. Final amargoso con notas de madera y muy largo. Excelente minus.

Viñátigo Malvasía Clásico 2005. (100% malvasía) Bodegas Viñátigo. DO. Ycoden Daute Isora. Tiene una crianza de dos meses sobre sus lías en barricas nuevas de roble francés. El vino está en principio cerrado con olores a goma, y petróleo que recuerdan los riesling alemanes. Con mucha aireación van apareciendo los aromas de frutas exóticas, cítricos y corteza de naranja. Me molesta un poco el fondo de madera. En boca es amplio, cálido, con un dulzor moderado. Su final es amargo, con notas anisadas. Muy bueno.

Malvasía Naturalmente Dulce STRATVS 2008. (100% malvasía). Bodegas STRATVS. DO. Lanzarote. Aroma intenso, limpio y muy agradable. Destacan en principio las flores blancas, acompañadas por recuerdos frutales a membrillo, y almíbar. Muy buen volumen, que el vino va ganando en boca poco a poco, tomándose su tiempo. Bien estructurado con una acidez suficiente que compensa el dulzor que proporcionan los 139   g/l de azúcar. Final largo, frutal. Muy bueno plus.

Excelente tanda en la que los diferentes modos de elaboración y zonas de producción han dado lugar a tres vinos de una gran personalidad.

En la última tanda quedan los dos malvasías restantes, de los que sólo puedo catar con atención el de bodegas Teneguía que me había recomendado un amigo productor canario. Esto fue lo que me dijo:

Teneguía Malvasía Dulce Botrytis 2008. (100% malvasía). Bodegas Teneguía. DO. La Palma. El vino se abre con aromas a fruta amarilla, flores blancas y notas a frutos secos, maderas nobles y flores secas. Ataca con buen volumen, buena acidez, muy bien compensada por la fruta almibarada y un cierto amargor elegante. Excelente minus.

Como intuía al principio, una gran cata con vinos de enorme personalidad, y algunos de extraordinaria calidad. Lástima que sean tan poco accesibles fuera de las Canarias.

PS. La tienda online en la que he encontrado más barato Teneguía Malvasía Dulce (27,90 €), aunque la añada de 2010 ha sido Lavinia. El Grifo Canari se puede encontrar en GrauOnline por 21,56 €.

2 comentarios:

  1. Te faltan el Bermejo Moscatel naturalmente dulce 2008, que estaba curioso aunque menos definido que el Rubicón, el Teneguía Sabro dulce 2011 que no nos convenció mucho aunque daba unos aromas volcánicos muy curiosos y el Cumbres de Abona Testamento malvasía dulce, que la verdad estaba muy bueno, varietal y un poco oxidativo, con mucha clase.

    Una cata francamente interesante que me confirma algo que siempre he tenido claro, que los mejores vinos de Canarias son dulces y que hay margen de mejora. Paco es un monstruo y uno de los mejores profesores de análisis sensorial de España.

    Ah, y yo también me quedo con el Canari y la malvasía de Teneguía.

    Saludos,
    Eugenio.

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    1. Hola Eugenio
      Gracias por tu comentario. Como sabes, no me gusta reflejar en mis entradas los vinos que no me convencen del todo, o los que no puedo catar con serenidad. El caso de Bermejo y Rubicón es el primero, el de Cumbres la falta de tiempo para dedicarle. Tuve que salir corriendo y aún así llegué a casa pasadas las once.
      Dentro de mis posibilidades procuraré no perderme una cata que coordine Paco, aunque sea una vertical de Solares. Se aprende muchísimo con él.
      Canari y Teneguía ya los encontré para poder probarlos en casa con tiempo.
      Saludos
      Vicente

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