miércoles, 4 de julio de 2012

Numanthia. El lujo entra en Toro.


Tantas veces me han fruncido el ceño algunos aficionados cuando le hablo de los vinos de Toro, y en general los vinos con cierto llamémosle “carácter”, que he de confesar que incluso llegué a dudar de acudir a la cita que nos había propuesto la UEC con una vertical casi histórica de  Numanthia. “A toro pasado”, nunca me hubiera perdonado el error. Dejadme contároslo.

Llego, como casi siempre, con el tiempo bastante justo, y la sala casi llena. Manuel Louzada, director de la bodega, estaba ya allí y tardamos poco en comenzar. Nos cuenta su trayectoria profesional, que empezó en Oporto, y continuo haciendo espumosos en Argentina, antes de iniciar esta aventura en una de las bodegas más importantes de España. Se ve que le gusta la proyección que ha tenido, y que le satisface hacerlo saber. No escatima el tiempo.

La bodega cuenta con 15 hectáreas de viñedo propio, con cepas de entre 50 y 120 años, distribuidas entre siete fincas, entre las que me gustaría destacar la de Teso de los Carriles con casi cinco hectáreas de cepas de unos 120 años, todas prefiloxéricas. Manuel está muy orgulloso de las viñas, de su capacidad de sobrevivir en climas casi extremos. De ahí viene el nombre del vino que procede de ellas, Numanthia.

No dan estas viñas lo que tienen dentro, sin cobrarse de las personas que faenan en ellas en trabajo y sabiduría. El equilibrio del viñedo es crítico para obtener un fruto de calidad, debiendo mantenerse  una proporción correcta entre el follaje y los frutos. Nos comenta Manuel que la fecha de la cosecha es también de suma importancia, teniéndose en la temporada previa a la vendimia que comprobarse la madurez de la fruta al menos cada 48 horas. Duro trabajo, teniendo en cuenta que hay 15 hectáreas de viñas.

Se extiende Manuel en el proceso de producción, como maceran en frío entre cuatro y ocho días, y su enorme preocupación por no aumentar la extracción. La verdad es que desconecté hace un ratillo, tomando notas esporádicamente. Llevamos casi noventa minutos de explicaciones y estoy deseando llegar a ver la evolución de estos vinos. Vamos, deseando tocar copa. Y por fin llega el momento.

 Catamos los nueve vinos empezando por los más viejos. Esto es lo que me contaron:

Numanthia 2001. (100% tinta de Toro). DO. Toro. Muy aromático y complejo, recibe con aromas suaves de vainilla, junto con higos secos y fruta negra, muy limpio, con algunas notas de ciruela compotada. Al aumentar la temperatura aparecen notas de tabaco y matalahúva. En boca pasa con suavidad, taninos domados pero ligeramente astringentes, mantiene acidez correcta. Recuerdos largos a  higos y chocolate. Le queda vida a este toro.

Numanthia 2002. (100% tinta de Toro). DO. Toro. Esta vez el aroma predominante es el chocolate negro, con fruta también negra, madura. Licoroso en nariz, donde aparecen balsámicos y algunas notas de membrillo. Con la aireación notas minerales de tierra mojada. En boca es potente y sabroso, maduro, con buena acidez, intenso. Muy buena persistencia.

Numanthia 2003. (100% tinta de Toro). DO. Toro. Destacan ahora los aromas de chocolate blanco, con brezo y violetas, muy balsámico, todo sobre fondo de fruta negra, con algunas notas de café tostado. En boca sorprende porque parece que muere, para un momento después redoblar su intensidad, buen volumen, pero algo falto de acidez. Taninos muy maduros y persistencia media. La calidez parece que afectó a esta añada, que es una de las que menos me dijo.

Numanthia 2004. (100% tinta de Toro). DO. Toro. Complejo en nariz donde domina la fruta roja, acompañada por vainilla sin que esta llegue a destacar. Algunas notas balsámicas, junto con algo de cedro y canela. En boca crece tomando el control con suavidad. Un vino muy vertical, que mantiene cierta amabilidad, y bien  de acidez. Equilibrado. Excelente persistencia, aunque con más canela de lo que me gustaría.

Numanthia 2005. (100% tinta de Toro). DO. Toro. Las maderas nobles dominan al principio la nariz, dejando paso a ciruelas pasas, chocolate, y caramelo conforme la aireación va limpiando el aroma. En boca se muestra algo punzante, encuentro ciertos amargores y astringencias que lo hacen un poco rústico. Buen posgusto, largo y con cierta elegancia.

Numanthia 2006. (100% tinta de Toro). DO. Toro.  Muy buena nariz, con fruta negra licorosa, acompañada por chocolates y una cierta mineralidad, con aportes de tierra mojada. Con la aireación aparece la vainilla y algunas notas lácteas. En boca es explosivo, excelente volumen, y muy buena acidez. Mantiene una buena dosis de fruta. Persistencia larga, en la que la madera vuelve a ser algo protagonista.

Numanthia 2007. (100% tinta de Toro). DO. Toro. Última añada antes de que el grupo Louis Voutton se hiciera cargo de la bodega. En la nariz trae recuerdos de cereza, acompañada por canela y algunas notas de cedro que no molestan excesivamente. En boca crece con paciencia, muestra un tanino fino, buen volumen y una cierta amabilidad. Le falta un poco de redondez para perder esa punta de madera que le queda. Sin embargo, un vino soberbio. Para guardar un poco, aunque yo no creo que tuviera paciencia.

Numanthia 2008. (100% tinta de Toro). DO. Toro. Aparecen en seguida las ciruelas rojas, acompañadas por chocolate y canela. Posteriormente van dominando los aromas de vainilla y licorosos. En boca se muestra astringente, con buena acidez, y gran intensidad. Un vino algo verde, que en mi opinión conviene guardar porque apunta buenas maneras.

Numanthia 2009. (100% tinta de Toro). DO. Toro. En nariz es un poema de frutas en licor, con balsámicos notables, notas florales y de chocolate, y algunos apuntes de toffee. Aroma muy equilibrado y frutal. En boca es astringente, con una acidez notable. Un vino con una estructura excelente que me recuerda en cierta manera al 2004, una de las añadas de las que la bodega se muestra más orgullosa.

Catamos después Thermanthia 08, del que no voy a hablar hoy, pero que adelanto tiene una de las narices más complejas con que me he encontrado.

Contaba durante la cata Manuel que cuando llegó a Numanthia y vio el trabajo bien hecho, no quiso romper los modos  que ya había encontrado y que, a su juicio habían dado tan buenos resultados. Creo sin embargo, que se nota una cierta diferencia en las  últimas añadas, que a mí juicio mantienen la misma estructura, pero en las que la fruta tiene un mayor protagonismo. Tal vez sea cierto que son más Toro, pero un Toro amable y con cierta elegancia. Yo espero a que salga el 2009 al mercado, alguna botella caerá.

Como decía al principio, me hubiera tirado de los pelos si me hubiera perdido esta cata fabulosa, como ejercicio de aficionado al vino, viendo la evolución de tan gran bodega y como simple “disfrutador” bebiendo unos vinos que realmente me gustaron. ¡Que buen rato!

8 comentarios:

  1. ¿Os hablo de los incremento de producciones de botellas de todas las marcas antes y después de la salida de los Eguren?

    ¿A que no?

    Infórmate y nos cuentas...

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  2. No nos habló para nada de incrementos de producción, es más recalcó varias veces los bajos rendimientos, que cifró en 2000 a 3000 Kg. por hectárea. Dijo que era aproximadamente medio kilo por cepa.
    Buscando por Internet sólo he encontrado que la producción de Numanthia 2005 fue de cuarenta mil botellas, de la epoca posterior a Eguren es muy difícil encontrar datos. Si tú puedes proporcionarlos te lo agradeceré. Seguiré buscando.

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  3. Respuestas
    1. En algunas de las añadas si que hay roble cremoso como dices, especialmente en el 2001, en el 2005 y en el 2008.
      Sin embargo, yo no diría que sea muy protagonista, sobre todo en las últimas añadas, aunque después del comentario de Alfredo tengo un poco la mosca detrás de la oreja. A ver si de la bodega me mandan la información que les he pedido.
      El 2009 tengo yo que verlo dentro de cuatro o cinco años.

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  4. Que lujo de vertical, me hubiera encantando estar ahí. Pero lo mismo que digo eso, digo que es un vino que no me interesa mucho. Las añadas que probé me parecieron comerciales y maderizadas y después si miro su precio, tengo infinitos vinos por delante.
    Por otro lado, tengo curisosidad por probar algo de lo hecho por los del imperio del lujo pero yo tenía entendido que la 07 ya estaba en barrica cuando desembarcaron, estoy equivocado y es la 06 como comentas?.

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  5. Es un vino que no deja indiferente. A mi me encantó por la diferencia de matices que encontré en las diferentes añadas, por la fruta y la acidez que había en vinos de más de diez años, y por tener la sensación de estar delante de un poco de la historia del vino.
    Tienes razón la 07 ya estaba en barrica cuando LVMH compró la bodega. Corrijo el texto.
    El 09 yo lo tengo que probar con algunos años porque me dio muy buenas sensaciones.

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  6. Tengo como un tesoro guardado un Numanthia del 2009...

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    1. A mi me pareció impresionante, tengo que conseguir alguna botella.

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