lunes, 6 de agosto de 2012

Señorita Malauva.

Vino y juventud son dos términos que muchos pueden llegar a considerar  no miscibles. Los que me leéis  sois testigos de que asisto con regularidad a  las catas y eventos relacionados con el mundo del vino en Madrid. Nunca he encontrado en este tipo de reuniones a mucha gente joven. Y cuando digo joven, sin ánimo de ofenderos a ninguno, me refiero a jóvenes de verdad, no los de espíritu. Ese sector de población comprendido entre los veinte y los treinta años, por concretar.

Algunas intentonas se realizan encaminadas a favorecer el acercamiento entre los jóvenes y el mundo del vino. Yo mismo estoy trabajando en alguna de ellas, que ha tenido como efecto colateral el nacimiento de un grupo de catas en el que participaré, y que ya se lleva reuniendo tres meses.


Este mes de agosto, no creí que fuera a  encontrar nada interesante. Menos aún, un acto que uniera vinos y jóvenes. Sin embargo, os diré con alegría que he asistido a un evento que abre puertas a la esperanza. Os lo cuento.

En el  desierto enológico que es Madrid en agosto, recibo un mensaje de mi amigo Luis con un enlace a una cata que no  era cuestión de desperdiciar, especialmente en época de tanta escasez. Presentación de Bodegas Liberalía en la Enoteca Señorita Malauva.

Es raro que ni tan siquiera me suene el nombre de un lugar de Madrid en el que se desarrollen eventos relacionados con el vino. En este caso debo confesar que ni remotamente. Me dirijo a “San Google” que me conduce a su página web. Siendo sincero la primera impresión es un poco rara. Rosa chicle (que dirían mis hijas) y negro. Un dibujo de una señorita sentada en una especie de ventana. Raro, raro. Pero, de los cobardes no se ha escrito nada, de manera que llamo y reservo. A todo esto, es gratis.

El día programado, nos dirigimos a la vinoteca, situada en Chueca. Llegamos con un poco de tiempo para curiosear la oferta de vinos. No hay mucho que mirar, tan sólo en las paredes algunas botellas de la franquicia. Bueno, sí que hay algo que mirar. Estaba a rebosar de gente joven, de la de verdad.

El espacio está preparado para eventos, con mesas dispuestas en un salón de tamaño medio. Algo escaso para la cantidad de personas a las que se congrega. Nos comentan brevemente la “filosofía” Malauva, lugar en el que se pueden desarrollar una gran cantidad de actividades en grupo alrededor del vino. Algunas de ellas las programa la tienda, pero la mayoría se pueden disfrutar sin ni tan siquiera necesidad de reserva.

Presentan a Juan Antonio, propietario de Bodegas Liberalia, que nos comenta con mucha gracia los vinos. Desde luego es el hombre ideal para llegar a este público.

Tras la presentación y cata de cada vino, nos  dan tiempo para que lo disfrutemos acompañados de quesos artesanales  Campos Góticos. Francamente ricos. Por un error nos acompaña Enebral, un Rueda verdejo,  con una crema de queso azul que se “come” al vino, de aroma interesante, pero volumen discreto.

El segundo vino es Liberalia cuatro, un vino con doce meses de crianza en barricas de roble francés y americano, sin duda nuevas. Nos comenta Juan Manuel lo bien que lo ha puntuado Parker. Lo acompañan con quesos tierno y  semicurado de Campos Góticos, sencillamente deliciosos.

Finaliza la cata con un dulce, Liberalia Uno (VT. de Castilla y León) elaborado con un 90% de moscatel de grano menudo y 10% de albillo. Un vino francamente interesante. Aromático. Dominan en él  los matices de mandarina, acompañados de flores blancas, caramelo de limón y pera. Muy agradable. En boca tiene muy buena acidez, bien compensada por el dulzor de la fruta. Graso, amplio y largo. Deja un agradable y persistente recuerdo a pera conferencia, acompañada de pomelo. Muy bueno. Acompaña muy bien a la crema de queso a las finas hierbas.

El vocerío entre vino y vino es importante. A Juan Manuel le cuesta un poco hacerse oír entre vino y vino, pero con mucha gracia, buena voz y la ayuda de un micrófono lo consigue. Llega el turno de preguntas, y me sorprende la profundidad de alguna de ellas. Se ve que estos jóvenes no es a la primera cata que vienen.

Cuando salgo le comento a uno de los empleados de la tienda la sorpresa que me he llevado con la edad del público, y me comenta que es lo habitual en sus eventos. ¡Ole, Señorita Malauva! Un soplo de aire fresco en el mundo del vino.
La verdad es que la cata fue toda una experiencia, un baño de juventud que me duró hasta que una chica de unos veinticinco años me preguntó: ¿Usted viene aquí con frecuencia? Qué le vamos a hacer, la juventud no se pega. La depresión me dura todavía, será cuestión de beberse un buen vino para olvidarlo.

8 comentarios:

  1. Aunque soy algo viejuno de espíritu, todavía creo que me quedan algunos meses (pocos) de juventud je je, y lo cierto es que con el mensaje vino-gente joven, lo que más me suelen llegar son tomaduras de pelo sin contenido, vinculadas a brebajes de laboratorio y gente guapis.

    Si esta gente lo ha hecho al revés, osea bien, mis felicitaciones.

    Aparte de la presentación ¿qué tal lo que había en la tienda?

    Saludos

    Mariano

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    1. Hola Mariano

      Gracias por el comentario. La impresión que me ha dado es que la orientación del negocio es muy buena. La cata aunque informal y con el ruido propio de la gente joven, estuvo bien coordinada. Los vinos, aparte de que sean mas o menos de mi gusto, eran vinos serios.
      La gente que acudió a la cata era gente muy normal, como creo que se puede apreciar en la foto (bastante mala, tengo que cambiar de móvil)
      La exposición de vinos que tienen es solamente de algunas botellas de su marca blanca. No se que había en la tienda.

      Saludos
      Vicente

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  2. Buenas tardes,

    Soy el Sr. Malauva, quiero decir, aquel que trabaja en la vinoteca. Escribo para invitaros a todos, a que os paseis por el Señorita Malauva Madrid en cualquier momento de las semana, cuando este mas tranquila, para que pueda mostraros todo lo que la esconde, mas alla de la seleccion de vinos, que para aclarar, guardamos en los mostradores, esos donde la gente comia y bebia, y que contienen algo mas que complementos. Por que la Señorita malauva es eso, una voz de la conciencia del Vino y el ocio. Lo dicho, os esperamos con el vino y los brazos abiertos.

    Un saludo

    Nacho Minguez Rodriguez

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    1. Muchas gracias por el comentario y por la aclaración. En algún sitio tenían que estar los vinos...

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  3. Interesante la idea....estaría bien que este tipo de sitios prosperasen.

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    1. Hola Dani

      Gracias por tu comentario. No sabes la alegría que me da verte por aquí. Ahora que ya conoces el camino, ya sabes...
      La verdad es que yo creo que han empezado con mucho éxito. Están haciendo una cata cada jueves durante el mes de agosto. Si te animas, dame un toque.

      Saludos
      Vicente

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  4. No creo que ningún país haya unificado todavía vino y juventud, en la edad que tú comentas, incluso EEUU. Pero sería la solución económica para todo el mundo vinícola. Eso sí, inculcándoles la importancia verdadera de esta cultura. Un saludo, isleño.

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    1. Conseguir atraer a los jóvenes hacia el mundo del vino, me parece tremendamente complicado. En EEUU, donde por beber alcohol de forma moderada regularmente, te pueden llegar a despedir del trabajo, nocreo que estén en el buen camino.
      Es importantísimo hacer llegar el mundo de la cultura del vino a los jóvenes. Como apuntas si no habrá un gran problema para este mundillo.
      Saludos, paisano.

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