miércoles, 12 de septiembre de 2012

La Rioja. Joyas Blancas


De vuelta a casa tras la cata de riojas blancos que propuso la Enoteca Barolo, pensaba en las apasionadas discusiones que se generan entre los aficionados que defienden tendencias antagónicas. Recordaba las casi agrias polémicas entre historicistas y modernistas en la interpretación de la Música Antigua, en las que he participado. Esto es bueno. Indica que hay algo que mueve la pasión. Que estamos vivos.

Los  vinos riojanos de la cata, según nos contaba Miguel, muestran tendencias muy diferentes. Proyectos nuevos, otros retomados, y los que más me interesaban… los clásicos. Aún mantengo una cierta capacidad de sorpresa, y todavía el vino me apasiona. La cata me lo demostró. Es bueno mantener los sentidos y el corazón abiertos. Pero empecemos por el principio…



Es curioso que en algunos de mis cuadernos de referencia se hayan incluido recientemente entradas sobre los clásicos de La Rioja. Me hicieron  reflexionar sobre  que mis conocimientos sobre los vinos de Borgoña o el Ródano son superiores a los de algunas denominaciones que más fama dan al mundo del vino español. Tenía que hacer algo. Cuando leí que se programaba una cata sobre riojas blancos, y que los Tondonia estaban incluidos, me apunté sin pensarlo dos veces.

Sólo unas doce personas presentes, el máximo para que una botella baste. Nos cuenta Miguel lo básico de la evolución de los blancos en La Rioja, como han llegado a estar casi abandonados. Mantenidos casi únicamente por la tozudez de un par de bodegas, que como López de Heredia, aman estos blancos clásicos. Retomados por otros que, confiando en su potencial, están creando proyectos en los que se adivina futuro.

Comenzamos por un par de vinos de bodegas que aún están en progresión. Nos muestran honestidad y no están faltos de tipicidad. Personalmente los seguiré con interés:

Valenciso 2010. (80% viura y 20% garnacha blanca). Compañía Bodeguera de Valenciso. DOC. Rioja. Vino de una bodega surgida por la ilusión de una pareja de enólogos que, tras trabajar en una de las grandes de Rioja, decidieron iniciar este proyecto en solitario. Uvas procedentes de viñas muy viejas que dan lugar a este vino de gran honestidad. Madurado durante ocho meses en barricas de roble caucásico, la madera no es en absoluto protagonista. Aroma de campo el de este vino. No muy intenso. De flores silvestres y aceituna verde. Aparecen lácteos y notas de manzanilla. Muy salino. En la boca, buena acidez. Retorna la salinidad, para después dejar recuerdos medio/largos de cítricos y frutas blancas. Muy bueno minus.

Contino 2009. (60% viura, 20% malvasía y 20% garnacha blanca). Viñedos del Contino. DOC. Rioja. Crianza de cinco a seis meses en barricas nuevas francesas y húngaras. No demasiado expresivo en principio. Destacan el monte bajo y los tostados. Con la evolución va ganando en mineralidad. Tizas, piedra mojada. Rosas secas, cáscara de limón. Termina la madera ganando la partida, quedando solos los tofes y torrefactos. En boca de nuevo acidez, pero con un punto goloso. Buen volumen. Se marcha dejando un posgusto cítrico algo marcado. Muy bueno minus.  Como decía dos vinos que me dejan un buen recuerdo, y que seguiré.

Continuamos con uno en el que el productor es más notorio. Capellanía 2007. (100% viura). Bodegas Marqués de Murrieta. DOC. Rioja. Crianza de unos quince meses en barricas nuevas de roble francés. El aroma de este vino en esta cata es una historia nueva. Potente. Flores blancas y manzanilla. Cáscara de plátano, balsámicos y frutos secos. Uno se traslada en cierto modo a las albarizas de Sanlúcar. Acidez en boca bien acompañada por frutas blancas, y agradables notas salinas. Madera bien integrada. Final medio/largo en el que los cítricos juegan con las flores de manzanilla. Muy bueno.

A estos tres vinos de la tierra, típicos, les siguen dos vinos en los que el productor quiere dejar su impronta. Sus objetivos se alejan de la tierra. Buscan la genialidad.

Empezamos esta tanda por Remelluri 2007. (garnacha blanca, viognier, sauvignon blanc, chardonnay, rousanne y marsanne). Bodegas Remelluri. Cuando leo el coupage me recuerda a algunos blancos del Ródano, y no anda muy lejos este vino de un Vieux Telegraph. Aromas intensos y bien definidos. Limpios. Hierbas aromáticas y ahumados se combinan con notas de frutas blancas y aceitunas verdes. Alguna ligera nota balsámica. En boca, acidez magnífica. Muy buen volumen. Bouquet de flores secas. Algo goloso. Madera muy bien integrada. Recuerdo muy largo, pero ligeramente pesado. Tipicidad escasa, genialidad toda. Excelente minus.

Seguimos con Mártires 2009 que promete la vida en nariz, para negarla en boca. ¿La botella? Muy posiblemente.

Llegamos al final de la cata con los vinos que realmente estaba esperando. No decepcionan.

Tondonia Reserva 1996. (90% viura y 10% malvasía). Bodega López de Heredia. DOC. Rioja. Seis años de crianza en barrica. Muy cerrado al principio, dando aromas de queso azul. Hay que tener paciencia con él, que poco a poco va desplegando un abanico de flores blancas y pino, frutas blancas y limón. Al rato te  recibe con aromas de miel, que se va volviendo arrope. Sutiles tostados, y aromas de tabaco rubio. Para haberle dado un par de horas. Lo haré. En la boca insultante juventud, acidez intensa pero bien equilibrada. Salino. Si hay que buscar una sola palabra, elegante. No se acaba. Excelente. Alguna botella debería descansar pronto en mi bodega.


Tondonia Gran Reserva 1991. (90% viura y 10% malvasía). Bodega López de Heredia. DOC. Rioja. Diez años de crianza en barrica. Los aromas iniciales de tofe y orejones, se van volviendo amielados. Les acompañan pomelos y algo de heno. Notas de manzanilla. Le cuesta un poco expresarse. En boca es un chaval. Le quedan muchos años por delante. Espero verlo. Acidez imposible, mineralidad irreal y un volumen fantástico para este vino que nunca debería haber esperado tanto para beber. Excelente.

Emocionante el recorrido por la Rioja que nos propone Miguel. Grandes esperanzas en los nuevos proyectos, interesantes vinos que reflejan los de lejanas tierras. Lo más importante… siempre nos quedará Tondonia.



22 comentarios:

  1. Muchos de los vinos los he catado y son unos vinazos, aunque necesiten botella "a manta".

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    1. Desede luego cada uno en su estilo fueron unos vinos espectaculares. Lástima de Mártires, ya es la segunda botella de las tres a las que he tenido acceso que han salido malas.
      Saludos
      Vicente

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  2. El renacimiento del blanco riojano de calidad es un hecho, también hay otros muy buenos como Plácet u Organza en gamas medias o Pujanza Añadas Frías en gamas altas. Os dieron el Contino 2009, te recomiendo que pruebes el 2010, muy superior y para qué hablar del 2011, este es un vino que no hace más que mejorar. ¿Mártires? Yo no soy devoto de los vinos de M.A. de Gregorio…

    Y como bien dices, siempre quedará Tondonia, vinos blancos únicos en el mundo. Lástima que los GR sean cada vez más caros, no hace mucho tenían 1981 en latintorería por 30 euros escasos, me lo llevé, claro.

    Saludos,
    Eugenio.


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    1. Hola Eugenio
      Gracias por el comentario. En efecto es un hecho, aunque en realidad el renacimiento haya sido parcial, ya que Tondonia estuvo siempre ahí.
      Con respecto al Contino, en efecto, el 2010 ya me han comentado que tiene un ensemblaje diferente, incluyendo garnacha blanca, y que ha crecido. Estas bodegas hay que seguirlas, porque, siempre en mi humilde opinión, están haciendo bien las cosas y habrá grandes progresos.
      Pienso acumular algunos reservas de Tondonia, aún tienen una buena RCP y su potencial de envejecimiento me parece extraordinario.
      Saludos,
      Vicente

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  3. Como sabes soy fan del Mártires y llamé a Miguel Angel cuando nos salío la primera 2010 rara. No se explicaba el sabor a tiza.

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    1. Hola Jaime
      Una verdadera pena. Esta botella estaba en la misma línea de la que probamos. Bien que lo siento, porque si hubiera salido bien la cata hubiera sido ya de levitar.
      Saludos,
      Vicente

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  4. Hola a todos.
    De los vinos que habeis catado, sólo he probado Capellanía (2005 y 2006). Me parece un vino interesantísimo, pero nada fácil. Quien se acerque a él pensando en blancos afrutados y ácidos, se llevará una sorpresa. Creo que es para gente con cierta idea de lo que se va a encontrar.
    Saludos.

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    1. Hola Smiorgan
      Estoy completamente de acuerdo contigo. De cualquier manera, el que se acerque a un vino con quince meses de crianza en madera nueva pensando que sólo va a encontrar fruta y acidez no lo tiene muy claro.
      Estuve dudando si meter este vino en el primer grupo, de proyectos nuevos de bodegas que respetan la tipicidda, o en el segundo de productores que marcan su impronta. me parece que está un poco en el límite de los dos.
      Saludos,
      Vicente

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    2. Hola Vicente.
      Me refería a alquien que ve que es un vino blanco y sin más, se sirve una copa. Si espera encontrarse un Rueda, un Rías Baixas, o un Macabeo joven y frutal, se llevará un chasco enorme.
      Saludos.

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    3. Estoy completamente de acuerdo contigo. No lo había interpretado deede ese punto de vista.
      Saludos
      Vicente

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  5. El Capellanía lo veo distinto en las dos últimas añadas respecto a sus comienzos. Albergo algo de esperanza, que al principio no tenía, en que vaya hacia una línea más clásica.
    El Contino espero que evolucione bien, la última vez que lo probé estaba en un estado demasiado primitivo; demasiado marcado todavía por su crianza que quisiera que el tiempo domase y lo llevase a evolucionar hacia una mayor complejidad. Aunque tenga en mente la sombra de la duda y se vaya como muchos otros vinos, que pasan de su nacimiento a la defunción, con el traje de madera ya puesto y sin haber pasado por una brillante madurez.

    Saludos,

    Jose

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    1. Hola Jose
      Gracias por tu comentario. Capellanía me causó buena impresión, pero tiene una personalidad enorme. No tengo memoria de añadas antiguas. Como digo estaré al tanto, porque a mi la impresión que me ha dado es muy positiva.
      De Contino en cuanto pueda probaré una botella del 2010, por lo que me han contado con el nuevo ensamblage gana mucho. Habrá que darle una oportunidad también.
      Saludos,
      Vicente

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  6. Qué tal Vicente?
    Interesante coincidencia en el tema de nuestros últimos post, los blancos riojanos, no te parece?
    Además, también hay coincidencias en algunas notas que damos sobre el Viña Tondonia Reserva, aunque sean de añadas diferentes, tales como aromas a miel y a tabaco rubio, y acidez intensa y elegancia. Parece que estamos de acuerdo en algo, no?
    También estoy contigo en ir guardando añadas de este estupendo vino, es una compra segura.

    Saludos, Juanma.

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    1. Muy interesante. Últimamente en muchos de los cuadernos que sigo se están escribiendo entradas sobre los riojas más clásicos. Se ve que volvemos a los orígenes.
      Está claro que la percecpción que hemos tenido de los vinos es muy similar. Su evolución es espectacular.
      Saludos,
      Vicente

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  7. Me hubiera gustado ir a la cata, pero Madrid me queda tan lejos por la semana. Ahora que me han puesto un Lavinia cerca la semana se me hará más corta.

    Tendemos a olvidar los orígenes, y al igual que Ribeiro fue históricamente zona de tintos, que competían con Burdeos de fama mundial, Rioja lo fue de blancos hasta que la filoxera fue empujando hacia el sur, cuando no había tempranillo, sino garnacha. ¡Qué casualidad que de los que hacen las cosas como siempre- al menos a mí me pasa con Tondonia- nos gusten mucho más sus blancos que sus tintos!...

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    1. La cata mereció mucho la pena. Si fuera por la distancia no podría ir a nada. Viviendo en Colmenar "Lejos" como lo llaman mis hijas o suelto la pereza o no tengo nada que hacer.
      A mi La Rioja últimamente me está llamando tanto por los blancos como por los tintos. La verdad es que cada vez me doy más cuenta que en todas las zonas y denominanciones encuentro vinos que me dicen algo. De Tondonia desde luego me gusta casi todo. Ganas tengo de que caiga en mis manos algún tinto viejo.
      Saludos
      Vicente

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    2. Quizá Mariano no es demérito de los tintos, si no el pedazo mérito de sus blancos. Y capítulo, y casi libro, aparte su rosado.

      Saludos,

      Jose

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    3. Hola José Luis
      Bienvenido y gracias por tu comentario. Creo que es la primera vez que pasas por aquí. Desde luego los blancos de Tondonia tienen un enorme mérito, que tal vez puede eclipsar al de los tintos, que en mi opinión son también vinos muy grandes. Al rosado ese le tengo muchas ganas. habrá que esperar a que haya una nueva añada.
      Saludos
      Vicente

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    4. Hola Vicente,
      este José Luis es el mismo Jose de más arriba, y de Un Vino Más, pero la plataforma del blog cogió mi perfil de Google y no la cambié ;-)

      Saludos,

      Jose

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    5. Ah! Me he liado. A ver si tenemos ocasión algún día de tomar unos vinos, y así no vuelve a ocurrir. :)

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  8. No he probado los dos primeros pero los tengo en el punto de mira. Con respecto a los Tondonias blancos, no he tenido la oportunidad de probar su gran reserva pero si el reserva- e incluso alguno muy viejo- y el gravonia. Me parecen como los puertos fuera de categoria de un tour, son vinos a parte y sin comparativas, una delicia y un patrominio vinícola como los jerezanos.
    Capellania lo he probado en dos añadas (04 y 05 creo) no me ha disgustado pero no me ha convencido, es un vino para beber con años, al contrario que Tondonia que ya sale con años.
    Tuve la oportunidad de probar mártires 10, con ese precio pido muchísimo más, un toque dulzón, goloso en boca que no me gustó. En prueba rápida también - probé ambos en la música del vi- el Remelluri 07 me encantó.
    Un vino asequible de la zona con la variedad autóctona fué el caudalía, por apenas unos 13 €

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    1. Estoy de acuerdo contigo en lo que se refiere al Capellanía. Creo que ganaría muchísimo si tuviera más botella. A mi sin embargo si que me gusta como sale al mercado, aunque de la impresión de que uno se está perdiendo algo grande.
      Mártires me da la impresión que tiene un problema de estabilidad. Yo he probado botellas sublimes, y otras que efectivamente se quedan en un punto goloso que no dice mucho.
      Tomo nota del Caudalía.
      Gracias por el comentario.
      Saludos
      Vicente

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