miércoles, 26 de septiembre de 2012

Paseo por las Tierras del Riesling


Hace ya tiempo que tenía interés por conocer los vinos alemanes. Más allá de algunas fotos de terrazas imposibles en los márgenes del Rhin, debo reconocer que no tenía gran idea. Siempre he defendido que la mejor forma de conocer los vinos de una región es pisar sus viñas y hablar con sus gentes. Pero, tampoco es mal sucedáneo aprender de los que conocen de primera mano las tierras, y sienten pasión por ellas. Esta fue la oportunidad que proporcionó La Tintorería a algunos aficionados, entre los que tuve la suerte de encontrarme. La persona que coordinó la cata, un referente en cuanto a vinos alemanes, Michael Wöhr.

Desde el primer momento Miguel, como le llama Paco Berciano, hace gala de sus dotes pedagógicas y de un exacto conocimiento de la región. La uva riesling, nos dice, necesita de una región con un clima equilibrado, sin olas de calor. Se produce idealmente en la cercanía de grandes ríos o lagos que actúan equilibrando los picos de temperatura.

En Alemania, en las zonas productivas, los ciclos vegetativos son tremendamente largos, pasando hasta unos 150 días entre la floración y la cosecha, que se produce hasta incluso a principio de noviembre. Esta lentísima subida del azúcar en la uva durante el otoño, hace que tenga una interacción intensa y muy prolongada con el terreno. Interacción responsable de la gran mineralidad de estos vinos y las notables diferencias entre regiones productivas. Esta es la razón, también, de que en añadas cálidas, donde la vendimia se produce antes, la mineralidad es menos acusada y la uniformidad de los vinos mucho mayor.

Miguel nos propone primero dos vinos de diferentes regiones, Rheingau y Nahe.  Nos traslada a Rheingau, entre dos recodos del Rhin que lo embalsan en cierto modo, produciéndose grandes concentraciones de agua. Márgenes del río distantes. Pequeñas islas. En ambos lados, viñedos de riesling.

El primer vino,  Peter-Jakob Kuhn Rheingau Riesling Trocken 2009, es intensamente aromático. Cítricos y flores blancas, con un fondo de albaricoque. Algo maduro. Combinándolo todo notas de hierbas medicinales, aromas como de botica. La boca es otra cosa. Acidez bien definida que golpea la boca, para dar paso a una verticalidad notable, y una persistencia increíble. Quedan en la boca la lima y aromas herbáceos que no quieren  desaparecer.

 El representante de Nahe es Hermann Donnhoff Riesling Trocken Tonnschieffer 2009. Rápidamente se perciben las notables diferencias con el anterior. El Nahe, pequeño afluente del Rhin, no tiene su gran capacidad para ejercer el control del clima, por lo que sólo se pueden plantar zonas con orientación sur. Y aún así, se dan como en este vino, aromas de piña verde y cítricos marcados. Algunas notas ahumadas, que según Miguel proceden de la pizarra. En la bosa la acidez es más delimitada. Vino más sutil y elegante, menos intenso. Quedan recuerdos de pera no muy madura y de té negro. Muy largo.

La cata continua ahora con dos procedentes de la región de Pfalz, con suelos diferentes. El primero en el que las viñas están plantadas sobre grava con base de arcilla, y el segundo en zona de cantos de arenisca. Miguel se apoya en fotografías para ayudarnos a hacer el viaje virtual. Pfalz es una zona bastante llana, con vegetación que recuerda, en cierto modo, a la mediterránea. Grandes llanuras, salpicadas de vez en cuando por alguna higuera.

Dr. Burklin-Wolf Rupertbersger Riesling Trocken 2009 es el primer vino. De aroma intenso, que trae a la mente naranjas y mandarinas. Notas de melocotón y especiadas. En boca es cremoso, bien estructurado. Muy amplio, con acidez cítrica muy bien integrada. Algo goloso. Fondo de naranja, con muy buena persistencia.

De los viñedos más altos nos traen Rebholz Okonomierat Riesling Trocken Vom Bundsandstein S 2009. Aquí los aromas de mandarina son menos maduros, mezclados con notas herbáceas y de limón verde. Sedoso en la boca. Directo, con peso frutal. Acidez magnífica. Bien definido. Un vino de los que te separan del mundo. Magnífico.

Continuamos nuestro viaje virtual hacia el sur, y nos acercan a las imposibles terrazas de pizarra casi verticales de Mosel. Algunas fotos nos hacen ver lo vertiginoso de la zona, que Paco Berciano confiesa sólo ha podido ver desde arriba.

El primer vino de esta tanda es Von Schubert-Gruhaus Maximin Grunhauser Riesling Trocken 2009. Una combinación refrescante de melocotón y te verde, con sutiles notas ahumadas y de piedra mojada me reciben. En boca es muy equilibrado, con acidez muy bien compensada por un dulzor para nada exagerado. Refrescante. Muy buen volumen. Se va, dejando notas de manzana y melocotón.

Terminamos con Heymann-Lowenstein Schieferterrassen 2009.  Recibo aromas intensos de piña verde y melocotón ácido, junto con notas ahumadas. En boca destaca su estructura. Buen volumen. Aromas de naranja, mezclados con especias. Como de bergamota. Muy buena acidez, y cierto carácter goloso. Excelente y largo final. Otro vino para no olvidar.

Seis vinos no dan hacerse una idea de una zona tan compleja, pero han cumplido su función. Me quedo con las ganas de seguir investigando. Me ha atraído enormemente la gran personalidad de estos vinos. Habrá nuevos viajes, virtuales o no… y serán otras historias.

10 comentarios:

  1. Ni que decir tiene que no he catado nada de lo que aparece en esta entrada, Vicente...je, je!! pero lo he leído con interés y me ha parecido bastante pedagógico. Para eso estamos...para aprender.
    Saludos.

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    1. La verdad es que ha sido una cata muy interesante, y como dices muy pedagógica. Ha sido descubrir un mundo nuevo y de lo más interesante. habrá que seguir explorando.
      Saludos,
      Vicente

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  2. Ese Rebholz es cosa seria Vicente, tiene algo especial y es muy diferente al resto de los Palatinado. Me encanta!

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    1. Completamente de acuerdo. A mi es de los que más me ha gustado. ¡Habrá que seguir programando catas de este tipo para profundizar!
      Saludos,
      Vicente

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  3. He bebido hace poco una botella de Grauschiefer 06 (precedente del actual Tonnschiefer) y da gusto beberse estos vinos que ya tienen pausa y media en la botella. Están ricos de primeras, pero qué buenos con un poquito de tiempo.

    Saludos,

    Jose

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    1. Ya nos decía Michael que a estos vinos hay que dejarles al menos cinco años para que empiecen a expresarse bien. Como primera aproximación a estado muy bien. ¡Habrá que ir haciendo hueco en la cava!
      Gracias por el comentario.
      Saludos,
      Vicente

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  4. Excelente cata de alemanes, son productores punteros. Yo tengo sensaciones encontradas con estos vinos. Me parece que sus dintintas elaboraciones son todo un despliegue de posibilidades pero también creo que estos vinos están un poco sobrevalorados o quizá sea mejor decir que tienen precios muy altos para lo que dan. Los básicos buenos que están alrededor de los 20 € me parecen vinos con muchas posibilidades, con pocos "competidores" en su rango de precios y que dan mucho por los precios que tienen. Y de los básicos con mas presencia del "azucar" me parecen un puntazo en la busqueda de armonias con la gastronomía- y solos-. Pero a medida que vas subiendo a pagos concretos con distintos grados de maduracción de uva ( Spätlese, Auslese, Beerenauslese y ya los fuera de categoria Trockenbeerenauslese y Eiswein ) van subiendo de precio - quizá entendible por elaboración, rendimientos y dificultades- y para mi su rcp se resiente. Sin embargo otra cosa es probar algunos de estos vinos con muchos años, guardo recuerdos imborrables.

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  5. No tengo una gran experiencia en este tipo de vinos, pero desde luego los que catamos me parecen productos muy interesantes. Más aún considerando que tenían todavía un margen altísimo de mejora. estoy deseando catarlos con más años, en un buen punto de maduración.
    Saludos,
    Vicente

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  6. Buen post Vicente. Mi experiencia con los vinos alemanes se reducen a varios troken -secos- y un eiswein, en concreto de la bodega de Peter-Jakob Kuhn, si no recuerdo mal.
    Los troken, como bien dice Jorge, me parecen vinos muy disfrutables y con buena rcp, máxime cuando puedes catarlos con más años. Tal vez hubiera estado bien colocar un Gran Fassian Mineralschiffer para catar un vino con una mineralidad más marcada -a mí me encanta este vino-.
    Por lo demás apuntar en el libro de notas una cata de este tipo ya que en nuestro grupo aún no le hemos metido mano a los riesling alemanes ;).
    Abrazotes,
    Mario.

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    1. Hola Mario
      Muchas gracias por tu comentario. La cata fue muy didáctica, y a nivel de iniciación. Creo que el sábado hicieronuna segunda, pero estaba en galicia y no tuve oportunidad de asistir.
      Me han parecido vinos muy interesantes, y desde luego me he quedado con ganas de ir ampliando la experiencia.
      Si programáis una cata de este tipo, ya contarás que os parecen.
      Saludos,
      Vicente

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