miércoles, 24 de septiembre de 2014

De vuelta

El “gusanillo” de escribir es como una enfermedad crónica, aunque creas que te has librado de ella, vuelve y se intensifica cuando menos te lo esperas. En mi caso la visita a un bar/restaurante de San Fernando durante las vacaciones, que me causó una muy grata impresión, y será objeto de una futura entrada, ha sido en buena medida uno de los catalizadores del “virus”. El seguimiento del recorrido que está haciendo por tierras vinícolas gallegas mi amigo Mariano “Mileurista”, también ha tenido que ver en esta segunda etapa de “Vinos para Compartir”.
Soy consciente de mi inconstancia, por lo que no puedo asegurar el tiempo que durará esta segunda parte de mi aventura. Con objeto de empezar con los pies en la tierra, procuraré cambiar un poco el formato.  La asistencia a dos o tres eventos relacionados con el vino a la semana es un esfuerzo enorme para un aficionado como yo. Mi familia no tiene por qué pagar el tiempo que dedico a mis aficiones.
En mi defensa diré también que la última entrada de este humilde cuaderno tuvo consecuencias desafortunadas para una persona, y eso me desanimó por completo para seguir. No soy más que un aficionado con una gran curiosidad por el mundo del vino y la gastronomía, que tiene el atrevimiento de compartir sus experiencias, casi siempre positivas. A veces no se es del todo consciente de las repercusiones de lo que escribimos.
Aun así voy a iniciar esta segunda etapa con nuevas ilusiones. Prometo veracidad, siempre teñida de cierta subjetividad, y pasión por este mundillo. No puedo prometer la dedicación de la primera etapa, porque volvería a durar tan sólo unos meses y esta vez me gustaría tener una mayor vocación de permanencia.
En mi ausencia el mundo del vino ha seguido evolucionando (no se iba a parar por mí), he procurado seguirlo de cerca, y he visto temas que prometen. Luis Gutierrez parece que ha removido los cimientos de algunas denominaciones. Confieso mi admiración por él, no son pocos los vinos que he conocido en catas dirigidas por su mano sabia. No esperaba menos de su ilusionante etapa en “The Wine Advocate”, aunque tampoco creí que tardara tan poco en “liarla”. Un poco de humildad y aceptación de la crítica, con ánimo de crecer, nos vendrá bien a todos los que amamos el mundo del vino.
En fin, que vuelvo, espero que esta vez para quedarme.

7 comentarios:

  1. Bravo, Vicente...que sepas que se te ha echado de menos...y mucho!
    Felicidades, de nuevo, por la decisión!

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  2. Muchas gracias, Guillermo. ¿Te veo en el Salón Peñín?

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  3. Me alegro de que vuelvas a escribir :-)

    Saludos,

    Jose

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  4. Vicente me alegro de volver a verte manchado de tinta... aunque sea virutal.
    Abrazotes,
    Mario.

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    1. Muchas gracias, Mario. Virutal, no vendrá de virus, ¿verdad?

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  5. Pues este año no voy, Vicente. Lo dejaremos para otro año.
    Un abrazo.

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