viernes, 31 de octubre de 2014

Terroir al Limit

El quinto aniversario de una de mis tiendas habituales en Madrid, La Tintoreria, está convocando a los aficionados a catas de un enorme interés. Una de ellas, a la que tuve la fortuna de asistir, fue la protagonizada por Dominik Huber y sus Terroir Al Limit. Ya había tenido varias  ocasiones de charlar con él de sus vinos.

El mismo nombre de los vinos nos sugiere en cierto modo la filosofía de producción de Dominik, en los que se pretende una identificación completa con la viña de la que procede. Vinificando parcelas cada vez más pequeñas, realizando un cultivo respetuoso con el medio ambiente, no intervencionista.

Según Dominik nos encontramos en la tercera renovación del Priorat. De los vinos en los que se buscaba la concentración y el alcohol, vendidos para rectificar los de otras zonas, se pasó a los “cinco grandes” que empezaron a dotar a los vinos del Priorat de una personalidad propia. De ellos “bebieron” los nuevos productores que aún hoy nos siguen asombrando con vinos muy grandes, potentes pero frescos, en los que la madera pierde por completo el protagonismo con respecto a la fruta.

Dominik es un hombre enamorado de la tierra en la que trabaja, que percibe su belleza y trata de reflejarla en sus vinos. En esta tercera renovación de la que nos habla tiende a menores extracciones, parcelas más  pequeñas. Quiere buscar la esencia de la tierra, dejando a la fruta expresarse con cada vez menos madera. Vinos con alma, que vienen de una tierra dura que exige grandes sacrificios para otorgar su fruto. El culmen de esta tercera generación estará en vinos más auténticos, más identificados con el terruño y con aún menos (¿ninguna?) intervención de la madera.

La cata comienza con sus blancos, en la que encontramos muy gratas sorpresas. El primero es Terra de Cuques 2012 (90% pedro ximenez, 10% moscatel). D.O.Q. Priorat. Un vino con aroma muy complejo, no excesivamente expresivo. Se presenta aromas  de manzanilla seca con notas de flores blancas. Va desarrollando aromas herbáceos y de fruta amarilla (albaricoque). En boca tiene una buena acidez, controlada por la fruta, cremoso, con puntas golosas. Se despide con un final ligeramente floral, ligeramente dulzón.

Sigue Pedra de Guix 2011 (garnacha blanca, pedro ximenez y macabeo). D.O.Q. Priorat. Aroma potente frutal (pera y ciruela blanca), va abriendo a flor blanca y heno cortado. Notas de tiza. Estamos ante un muy buen vino. En boca entra con amplitud, es muy fresco y bien estructurado. Tremendamente mineral, con un final con toques salados y recuerdos de manzanilla. Recuerdo que no quieres olvidar.


Seguimos con vinos especiales de la bodega, los Vinum Verum, en los que se está avanzando en procedimientos naturales. Vinos en los que se busca la fruta sin complejos, y con una gran personalidad.

El primero de esta serie es Terroir al Limit Xarel-lo 2013. D.O.Q. Priorat. Aroma frutal (pera), acompañado de notas muy minerales a piedra mojada y tiza. En boca entra dulzón, pero se va volviendo cada vez más complejo, pasando a destacar su frescura. No excesivamente intenso de entrada, pero va adquiriendo cada vez un mayor volumen, para dejar un final muy largo y complejo.

Continua otro vino natural, si se pueden clasificar así de forma independiente  uno de los vinos de esta bodega. Terroir al Limit Muscat 2013. Abre con aromas de manzana “royal gala”. Intenso y agradable en nariz. Conforme va abriendo salen notas de tiza y leves recuerdos de tierra mojada. El paso por boca es ligero, frutal y equilibrado. Amplio y elegante. El final es ligeramente amargoso y muy duradero.

Seguimos con un descubrimiento, el rosado Roc D’Aubaga 2013. Leo en la etiqueta “Al cuidado de J. Gómez Pallarés” (mi catalán es francamente mejorable), pero parece que Joan tiene algo que ver con este vino, y si es así que deje ya las lenguas antiguas y se dedique por entero a esta nueva tarea para bien de la humanidad. No porque considere que su labor como profesor no sea importante, sino porque el vino es francamente bueno. Recibe, el vino, con aromas de fruta roja fresca, ligeras notas de carne blanca y de flores (rosa). En boca es muy fresco, acompañan notas ligeramente maduras. Ligero y vertical. Muy persistente. Tremendamente fácil de beber. (Con un salmón a la parrilla al lado la botella se vacía sola. N. del R.)

Pasamos a continuación a los tintos, viejos conocidos de este tragavinos. El Vi de la Vila de Torroja 2012 (50% garnacha, 50% cariñena). D.O.Q. Priorat. Tiene aromas florales no demasiado intensos. Flor azul acompañada de ciruela roja en su punto de madurez. Notas especiadas muy bien integradas. En boca es muy equilibrado, con acidez suficiente y taninos muy finos. El final nos deja con la fruta roja que percibíamos en nariz, y toques de violeta.

Arbossar 2011 (100% cariñena). D.O.Q. Priorat. Aroma medio de fruta roja, con notas de piel de naranja y recuerdos de polvo de tiza. En boca destacan su finura y equilibrio. Alguna nota herbácea ligera que da personalidad al conjunto.  Tanino algo seco. Final ligeramente punzante, muy frutal, con recuerdos de arándanos y cerezas.

Dits del Terra 2011. (100% cariñena). D.O.Q. Priorat. Aroma de buena intensidad en el que se mezclan las frutas rojas con las negras. Nariz un poco más madura que en los anteriores. Un vino mediterráneo, como gusta señalar a Dominik, en el que notas de monte se mezclan con la evolución del vino (romero, pimienta, menta, raíz de regaliz). En boca es intensos, con taninos marcados pero elegantes. Muy largo y elegante, con un final frutal y algo balsámico.

Les Tosses 2010. (100% cariñena). D.O.Q. Priorat. De nuevo aparece el monte mediterráneo en la nariz con romero, regaliz y hierbabuena. Juegan con ellas los arándanos en medio de ligeras notas ahumadas. Impresionante. En boca es amplio, de intensidad media, muy elegante. Taninos presentes, que acompañados de tan buena acidez auguran un futuro prometedor (no a esta botella).
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Termina la cata  y  los presentes  nos miramos. Hemos asistido a algo grande. Uno propone abrir una botella de Les Manyes 2010. Hacemos una “suscripción popular” y alargamos la cata. No queremos terminar. Miro ahora mis notas y sólo hay un escueto “vino para disfrutar”. No soy un profesional y me he permitido trasladarme a los campos prioratinos disfrutando de este excelente vino. No hay tiempo para frutas rojas ni taninos finos. Sólo para el disfrute.  Inmenso.

Si buenos han sido los vinos comprobar la pasión que pone Dominik en su trabajo. Sus ganas de mejorar, de continuar la evolución del fruto de estos campos que le dejaron clavado en Torroja, es una experiencia única. Seguiré de cerca esta bodega y jugando los viernes al cupón de la ONCE, porque los vinos son tan buenos como caros.

martes, 28 de octubre de 2014

XV Salón Mejores Vinos de España


Una gripe me ha mantenido alejado del ordenador cerca de una semana, y lo que es peor alejado de los buenos vinos. Por esa razón he tardado tanto en contar mis experiencias en el XV Salón Guía Peñín de los Mejores Vinos de España. No fue mala la experiencia, procedo a relatarla.
Pasamos un rato charlando Mariano “Mileurista”, Orlando Lumbreras, Jorge “Sibarita” y yo antes de acreditarnos. Hacía una buena temporada que no les veía, y la conversación fue animada, pero no fue esa la razón de la media hora que pasamos delante de la Plaza de las Ventas, el proceso de acreditación, especialmente al principio fue bastante lento. Luego parece que se agilizó un poco.

Una vez dentro, impacta el lugar. Está ocupada toda la primera galería de la plaza. Una buena cantidad de bodegas, la climatología que acompaña en un lugar abierto como en el que se desarrolla el Salón, y lo mejor, una buena cantidad de amigos que hace bastante tiempo que no veía y con los que  estoy ávido de compartir las emociones que me causan sus vinos.

Este Salón es extraordinariamente especial para mí, como para todos los miembros de “La Despeña” (el grupo de cata al que pertenezco), nuestro compañero y buen amigo Alfredo Maestro ha merecido que tres de sus vinos sean invitados a ser expuestos en el salón (más de 93 puntos en la Guía Peñín), y uno de ellos, Viña Almate Garnacha 2011, sea nominado como vino revelación de este año. Dar un abrazo a Alfredo y felicitarle por el reconocimiento a su trabajo, es ya motivo más que suficiente para dar una vuelta. Catar una vez más sus vinos honestos, amables, imágenes de la  tierra que proceden, es motivo para haber pasado allí el día. Había más cosas que probar, y más gente con la que compartir. Seguí adelante.

El Priorato es una de mis denominaciones talismán, y está muy bien representado en el salón. Viejos conocidos como Alfredo Arribas me da a probar Tros Negre, y Somni. Los cato y sonrío, siguen ahí mis amigos. Sigue presente su mineralidad, su fruta y su frescura. Mis preferidos son, sin embargo sus vinos del Monsant, especialmente me emicionó su Siuralta 2008 blanco, de frescura notable, y portentosa estructura.
Paso de los vinos bien estructurados de Alfredo, a las portentosas garnachas de Scala Dei. Cato St. Antoni 2010, La Creueta 2010 que me impresionan, pero cuando  bebo el Masdeu 2011  veo que estoy en otro mundo. Aromas florales en los que se mezclan las violetas y el azahar, junto recuerdos de fruta roja. Buena acidez, acompañada por taninos redondos, suaves. Final muy largo, con naranjas sanguinas y vuelta a las violetas. Equilibrado. Un vino al que volveré con calma.

Parece que el Priorato no se acabe, pero son tan gratos reencuentros  y tan notables descubrimientos, que no dan ganas de partir. Hago una última escala en el stand de Álvaro Palacios. Grande Finca Dofí 2012, y notable Gratallops 2012. Vinos que tienen que perder todavía un poco de bravura, meditar en botella, pero que ya hacen ver la pureza que llevan dentro.

Si de un descubrimiento tuviese que hablar en este salón ese sería, sin duda, el de los vinos de Gredos. Parece mentira que teniéndolos tan cerca no los conociera con una mayor profundidad. Absolutamente impresionantes los de Jiménez Landi. Bebo Las Uvas de la Ira 2013, Cantos del Diablo 2011, y me impresiona El Reventón 2012. Muchas aristas que tiene que pulir la botella, pero ya ofrece una nariz especiada, floral, muy compleja, a la que hay que acercarse con mucho más tiempo. Taninos algo rebeldes aún en boca, pero se encuentra una apasionante estructura y un extraordinario final. Extraordinaria garnacha. Espero darme algún capricho pronto.
Tremendos también los vinos de Gredos de Maldivinas.  Sus vinos de 2012 me produjeron una gratísima impresión, especialmente su Laderas, un vino con una nariz muy atractiva de fruta roja fresca, con una gran carga mineral. En boca sorprende su acidez, extraordinariamente acompañada por una fruta con un punto justo de madurez que redondea el conjunto. Un vino que se bebe sólo, y te deja un recuerdo eterno. Teniéndolos tan cerca tendría que visitar esas viñas que a buen seguro son impresionantes.
Hubo más cosas. Me gustó Prado Enea, un rioja clásico al que merece la pena volver de vez en cuando. Ya comentaba en la entrada del último salón al que acudí que quería dedicarle más tiempo a los riojas, pero me temo que por esta vez quedó tan sólo en buenas intenciones. Una breve aproximación a 200 Monges Reserva 2007 blanco,  para no olvidar los muy buenos blancos clásicos de La Rioja. Otro al que hay que dedicar el tiempo que su grandeza merece. 

Pasa el tiempo y el estómago recuerda que aunque parece que llevamos unos minutos, hace ya tiempo que pasó una hora razonable para comer. Acudimos a Muñagorri, una buena comida acompañada por un ganador de varios Ranking, Albamar. Lástima que el hachazo que nos dieron me haya hecho olvidar tan gratos momentos, para sólo recordar que es peligroso pedir fuera de carta.

Vuelvo, con ganas de dar una vuelta por los vinos de mi tierra, pero después de unos ratos de charla es tiempo de volver a casa. Excelentes momentos. Curioso que muchos de ellos se den acompañados de buenos amigos y buenos vinos. Saco ideas para visitar algunas viñas, charlar con nuevos amigos, pero eso serán ya otras historias.

 

miércoles, 15 de octubre de 2014

Ranking 2014 ¡En marcha!

Me da una gran alegría ver que hay gente en el mundo del vino que no pierde las ganas y continúa al pie del cañón sin que el tiempo le desanime. No me refiero esta vez a productores, ni tampoco a los simples aficionados tragavinos,  colocadores de letras entre los que se encuentra un servidor. Mariano Fisac está un escalón por encima.


Seguí, no sin cierta envidia, su periplo por las tierras gallegas que tanto ama, yendo de parcela en parcela, de viñerón en viñerón. Conociendo las gentes que derrochan su trabajo y su cariño por el terruño, gentes que están produciendo vinos que dan la vuelta al panorama enológico gallego, y por ende revolucionan el mundo del vino nacional.

Está Mariano reflejando en un libro sus experiencias, y sus vivencias de estos vinos que hablan de la tierra, de los montes gallegos, del mundo verde que no se acaba, de los aromas a eucalipto, a monte bajo. De frutas ácidas, que piden que las acompañen mariscos sabrosos. Un libro que a buen seguro tendrá un hueco en mi biblioteca.

Recuerdo el primer ranking de los vinos de menos de diez euros, en el que tuve la cara dura de participar como jurado, y en el que gracias a Dios había catadores de talla como Jaime Jiménez, o el propio Mariano, productores como Alfredo Maestro o Samuel Cano, a los que el tiempo está otorgando los éxitos que merecen. Personas a las que unía un denominador común, la pasión por el vino.

Yo sé el trabajo que cuesta mantener a flote un blog. Más aún si es un blog puntero como Mileurismo Gourmet. Eso junto a escribir un libro, y tener algo de tiempo para vivir debe ser complicado. Cuando leí hace algún tiempo que el Ranking 2014 peligraba, me llevé un gran disgusto. Recuerdo el del año pasado, y los buenos momentos que he pasado con La Malkerida Bobal 2010, un vino que descubrí gracias al ranking, y que ha acompañado no pocos arroces en mi casa.

Por eso cuando en la entrada de hoy he visto que el ranking sólo cambia de formato, incorporando vinos sugeridos por apasionados del vino como Joan Gómez Pallarés o José Luis Louzán, entre otros, me he llevado una gran alegría. Cuando he visto que abren la posibilidad a un número corto de bodegas que se den prisa y quieran proponer alguno de sus vinos, la alegría aumentó.

Una gran noticia,  para bien de los aficionados de bolsillo corto como un servidor, que un ranking riguroso e independiente como este siga adelante.

Sugiero a todos los aficionados, pero especialmente a los productores con algún vino de menos de diez euros al que tengan un cariño especial, que lean la entrada de Mileurismo Gourmet y se den prisa.

Mañana charlaré con Mariano sobre el ranking. Seguro que esa será otra historia.

domingo, 12 de octubre de 2014

Presentación Bodegas y Viñedos Fontana

En el restaurante del hotel Sefutbol, en Las Rozas, se reúne cada primer viernes de mes el club de vinos Catacrack. En la sesión de octubre estaba prevista la presentación de algunos de los vinos de Bodegas y Viñedos Fontana, y un vodka madrileño de nombre Santamanía.

Entre otras muchas fortunas de las que me precio, casi siempre inmateriales, está la de tener muy buenos amigos. Hete aquí que Juan Carlos Caldero, buen amigo y arquitecto insigne, es miembro del citado club y tuvo a bien invitarme. No soy yo de los que necesiten de mucho ánimo para acudir a un evento de estas características, más aún si la presentación estaba acompañada de una comida, que por la fama de la cocina del hotel prometía. Rodrigo Vargas, su jefe de cocina, demostró que apotar por él, es ganar.


Bodegas y Viñedos Fontana elabora vinos en la poco conocida Denominación de Origen Uclés, con vinos en una parcela que se encuentra a una altitud media de 700 metros sobre el nivel del mar. De acuerdo con la breve explicación de Andreas, recientemente incorporado enólogo de la bodega, procuran un cultivo de la viña poco invasivo, tratando de que la uva se desarrolle en conjunción con la tierra y el ambiente en que crecen. En el apartado de vinificación son más tradicionales, procurando sin embargo sólo potenciar lo que ya se encuentra en la uva.

Al llegar tengo la oportunidad de charlar brevemente con José Luis Riesgo, alma mater de este club, que demuestra un extraordinario don de gentes, y hace que todo el mundo se sienta en casa. Las deliciosas  berenjenas de Almagro en tempura con salsa romesco, acompañadas de cerveza bien fría ayudan. José Luis Riesgo es un catalizador de negocios, tal es su buen hacer, su simpatía y su destreza para organizar  eventos. También demostró, todo hay que decirlo, una nariz finísima para la cata.

Empezamos la comida-presentación con unas gachas con sus sacramentos, maridadas con Dominio de Fontana 2013, un coupage con 70% sauvignon blanc, y 30% verdejo. El vino en nariz se mostraba muy expresivo, dando notas frutales (manzana verde, maracuyá) y herbáceas (pasto verde). En boca tenía una muy buena acidez, con una fruta suficiente que lo hacían muy disfrutable. Acompañó muy bien la grasa de los sacramentos (chorizo y torreznos), haciendo el conjunto tremendamente disfrutable.

Un sabroso lomo de bacalao con ajoarriero de callos y morros estuvo muy bien acompañado con Quinta de Quercus 2011, elaborado con tempranillo cultivado a una altura media de 850 m., que ha tenido una crianza de 13 meses en barrica, de las que el 50% eran nuevas. El vino tiene personalidad en nariz dominando las sensaciones de crianza (vainilla, notas de cuero), con aromas de frutas negras bien integrados (ciruela, moras). Presenta un tanino algo rústico, que le resta algo de redondez. Aun así, marida bien con la sabia combinación de un bacalao con una firmeza perfecta y una salsa que en contra de lo que pudiera parecer es delicada, pero consistente,  resultando pescado, salsa y vino un todo casi perfecto.

El plato principal me daba un poco de miedo. De mis amigos es conocida mi aversión a la carne de
ave. Se trataba de un guiso de judías blancas con codornices confitadas. Mis ideas preconcebidas desaparecieron después de probar el primer bocado. El guiso tiene un sabor muy clásico al que la codorniz confitada le da un aire moderno, y en todo caso delicioso. Por poner un pero, las judías estaban ligeramente enteras. Me gustan así, pero tal vez se acomodarían más al gusto de todos ligeramente más tiernas. Quercus 2008 (100% tempranillo) DO. Uclés, se adapta bien al plato. Aromas no excesivamente intensos de fruta confitada, especias, higos, orejones. Muy amable en boca, y con buena acidez. Taninos finos. Final de fruta negra y cuero. Invita a seguir comiendo.

Y llegan los postres. Quesadilla con uvas de vendimia tardía. No sé si lo he dicho alguna vez pero me encantan las cosas dulces. La combinación de la quesadilla con el regusto ácido de las uvas es sublime. La maridamos con un chupito de vodka Santamanía. Me gustó mucho este destilado. Impresionante boca por su suavidad y su persistencia. Postre y vodka te hacen olvidarlo todo y pensar.


Fontana es una bodega con una muy buena evolución. Andreas, su nuevo enólogo, trae ideas que pueden hacerla mejorar. Ya hay una fruta de muy alta calidad. Cultivo en altura. Respeto por el entorno, y ganas de que el vino exprese la tierra son sin duda un punto desde donde avanzar. Pienso seguirles de cerca.


Charlé un rato con los artífices de Santamanía, pero su empresa será ocasión de otra entrada. Por hoy ya os he cansado lo suficiente. Sólo adelantaré que estos destilados naturales producidos en Madrid son tan impresionantes como desconocidos. Prometí visitarlos y espero contároslo. Será otra historia.

viernes, 3 de octubre de 2014

Blancos canarios. Vinos por descubrir.

Canarias no es una comunidad que la mayoría de los aficionados relacionen con buenos vinos, a lo sumo algunas referencias a los magníficos dulces malvasía, y la siempre socorrida referencia a las bodegas El Grifo, que dicho sea de paso tienen una gran “culpa” en la difusión incipiente de la cultura enológica relativa a las Canarias.

Sin embargo, cuando me asomo  al panorama canario, descubre terrenos a los que el hombre tiene que esforzarse en sacar un fruto de calidad, altitudes de vértigo (el viñedo europeo productivo a mayor altura, 1700 m sobre el nivel del mar, se encuentra en Tenerife), junto con tradiciones vinícolas ancestrales que me atraen irremisiblemente hacia los vinos de la zona.

Si a eso añadimos el reciente crecimiento de bodegas que apuestan por la calidad y la personalidad de los vinos, tengo más  acicates de los que realmente necesito (realmente no demasiados), para acudir a la cata que programan en Enoteca Barolo en la que nos proponen una muy buena muestra de blancos canarios.

José Carlos nos hace una breve descripción de los rasgos más importantes de las once denominaciones canarias, ahondando en nosotros la curiosidad por descubrir estos vinos que desde luego prometen. Estos fueron los que más me gustaron:

Bermejo Malvasía Seco 2013 (100% malvasía) DO. Lanzarote. A copa parada se percibe ya un aroma intenso dominado por futas blancas con toques balsámicos y notas ligeras de miel. En boca es completamente diferente, esperaba un vino frutal y ligero, y lo primero que se percibe es una buena acidez, un vino bien estructurado, en el que la fruta ocupa está presente pero en absoluto es la protagonista principal. Deja un recuerdo amargo con notas volcánicas. Muy bueno minus. En cata comparativa con el resto de los vinos, se percibe en él una mayor ligereza y menor amplitud.

El Níspero Albillo 2011 (100% albillo) DO. La Palma. Vino procedente de viñedos de pie franco a 1200 metros de altitud. Fermentado en barricas de 500 litros, y en contacto con lías durante dos meses. Tiene una nariz austera. Notas de humos, y ligeramente lácticas. Herbáceo, con unos ciertos toques balsámicos. En boca se muestra rotundo, fresco, con buen volumen. Cremoso. Nos deja un final frutal, ligeramente salino. Muy bueno.

Suertes del Marqués Trenzado 2012 (Listán blanco, acompañado por uvas locales como gual, vidueño, marmajuelo y vijariego) DO. Valle de la Orotava. Bodega que hace sus vinos con una filosofía de mínimo intervencionismo. Fermentado en barricas de 500 l en un 60%, con una crianza posterior en la misma madera de ocho meses. Este Trenzado se manifiesta aromático, floral, complejo, con recuerdos tropicales (maracuyá). Notas de hongos y de crianza biológica. El vino es muy elegante y vertical. Entra con delicadeza en la boca para ir creciendo y tomarla por completo. Excelente acidez, bien acompañada por un cierto amargor y una fruta presente. Finaliza con recuerdos jerezanos largos. ¿Añoranza? Pudiera ser. Muy bueno plus.

Sigue  un vino curioso.  El único blanc de noirs de la tarde.  Domínguez Blanco de Tintas 2012. DO. Tacoronte Acentejo. Nos reciben aromas ligeramente reducidos. Vino tímido en nariz, que finalmente deja algunos aromas terrosos, volcánicos y de fruta amarilla (albaricoque). En boca es amable, con buena acidez, bien estructurado. Amplio y persistente. Nos deja con agradables recuerdos de champagne blance de noirs. Ligéramente tánico. Muy bueno.

Suertes del Marqués Vidonia Viñas Viejas 2012. (90% listán blanco, resto variedades locales). DO. Valle de la Orotava. En nariz  se muestra muy complejo, retando al catador y obligándole a sacar lo mejor de sí mismo. Se perciben hongos y notas de panadería fina, caramelo e higos secos. Donde el vino se suelta es en boca, con una acidez sorprendente. Un vino redondo en boca, muy vertical y medio de intensidad, elegante. Ligeramente tánico. Con potencial para mejorar en botella. Un vino muy joven, en mi opinión. Nos despide con un final fresco, ligeramente cítrico. Muy bueno plus. Personalmente, guardaré en mi bodega un par de botellas, porque creo que tiene potencial.

Me despido de José Carlos apremiado por la hora, y con el recuerdo de estos vinos tímidos en la nariz, pero magníficos en boca. Vinos para comer. Vinos de boca, dice José Carlos, y no puedo estar más de acuerdo. Excelente cata, sorprendente y reveladora.

Vuelvo a Colmenar contento, dándome la enhorabuena por haber vuelto a este mundillo, del que nunca me alejé demasiado. El programa de la Enoteca Barolo para octubre promete, pero eso sin duda serán otras historias, espero seguir por aquí para contarlas.