martes, 28 de octubre de 2014

XV Salón Mejores Vinos de España


Una gripe me ha mantenido alejado del ordenador cerca de una semana, y lo que es peor alejado de los buenos vinos. Por esa razón he tardado tanto en contar mis experiencias en el XV Salón Guía Peñín de los Mejores Vinos de España. No fue mala la experiencia, procedo a relatarla.
Pasamos un rato charlando Mariano “Mileurista”, Orlando Lumbreras, Jorge “Sibarita” y yo antes de acreditarnos. Hacía una buena temporada que no les veía, y la conversación fue animada, pero no fue esa la razón de la media hora que pasamos delante de la Plaza de las Ventas, el proceso de acreditación, especialmente al principio fue bastante lento. Luego parece que se agilizó un poco.

Una vez dentro, impacta el lugar. Está ocupada toda la primera galería de la plaza. Una buena cantidad de bodegas, la climatología que acompaña en un lugar abierto como en el que se desarrolla el Salón, y lo mejor, una buena cantidad de amigos que hace bastante tiempo que no veía y con los que  estoy ávido de compartir las emociones que me causan sus vinos.

Este Salón es extraordinariamente especial para mí, como para todos los miembros de “La Despeña” (el grupo de cata al que pertenezco), nuestro compañero y buen amigo Alfredo Maestro ha merecido que tres de sus vinos sean invitados a ser expuestos en el salón (más de 93 puntos en la Guía Peñín), y uno de ellos, Viña Almate Garnacha 2011, sea nominado como vino revelación de este año. Dar un abrazo a Alfredo y felicitarle por el reconocimiento a su trabajo, es ya motivo más que suficiente para dar una vuelta. Catar una vez más sus vinos honestos, amables, imágenes de la  tierra que proceden, es motivo para haber pasado allí el día. Había más cosas que probar, y más gente con la que compartir. Seguí adelante.

El Priorato es una de mis denominaciones talismán, y está muy bien representado en el salón. Viejos conocidos como Alfredo Arribas me da a probar Tros Negre, y Somni. Los cato y sonrío, siguen ahí mis amigos. Sigue presente su mineralidad, su fruta y su frescura. Mis preferidos son, sin embargo sus vinos del Monsant, especialmente me emicionó su Siuralta 2008 blanco, de frescura notable, y portentosa estructura.
Paso de los vinos bien estructurados de Alfredo, a las portentosas garnachas de Scala Dei. Cato St. Antoni 2010, La Creueta 2010 que me impresionan, pero cuando  bebo el Masdeu 2011  veo que estoy en otro mundo. Aromas florales en los que se mezclan las violetas y el azahar, junto recuerdos de fruta roja. Buena acidez, acompañada por taninos redondos, suaves. Final muy largo, con naranjas sanguinas y vuelta a las violetas. Equilibrado. Un vino al que volveré con calma.

Parece que el Priorato no se acabe, pero son tan gratos reencuentros  y tan notables descubrimientos, que no dan ganas de partir. Hago una última escala en el stand de Álvaro Palacios. Grande Finca Dofí 2012, y notable Gratallops 2012. Vinos que tienen que perder todavía un poco de bravura, meditar en botella, pero que ya hacen ver la pureza que llevan dentro.

Si de un descubrimiento tuviese que hablar en este salón ese sería, sin duda, el de los vinos de Gredos. Parece mentira que teniéndolos tan cerca no los conociera con una mayor profundidad. Absolutamente impresionantes los de Jiménez Landi. Bebo Las Uvas de la Ira 2013, Cantos del Diablo 2011, y me impresiona El Reventón 2012. Muchas aristas que tiene que pulir la botella, pero ya ofrece una nariz especiada, floral, muy compleja, a la que hay que acercarse con mucho más tiempo. Taninos algo rebeldes aún en boca, pero se encuentra una apasionante estructura y un extraordinario final. Extraordinaria garnacha. Espero darme algún capricho pronto.
Tremendos también los vinos de Gredos de Maldivinas.  Sus vinos de 2012 me produjeron una gratísima impresión, especialmente su Laderas, un vino con una nariz muy atractiva de fruta roja fresca, con una gran carga mineral. En boca sorprende su acidez, extraordinariamente acompañada por una fruta con un punto justo de madurez que redondea el conjunto. Un vino que se bebe sólo, y te deja un recuerdo eterno. Teniéndolos tan cerca tendría que visitar esas viñas que a buen seguro son impresionantes.
Hubo más cosas. Me gustó Prado Enea, un rioja clásico al que merece la pena volver de vez en cuando. Ya comentaba en la entrada del último salón al que acudí que quería dedicarle más tiempo a los riojas, pero me temo que por esta vez quedó tan sólo en buenas intenciones. Una breve aproximación a 200 Monges Reserva 2007 blanco,  para no olvidar los muy buenos blancos clásicos de La Rioja. Otro al que hay que dedicar el tiempo que su grandeza merece. 

Pasa el tiempo y el estómago recuerda que aunque parece que llevamos unos minutos, hace ya tiempo que pasó una hora razonable para comer. Acudimos a Muñagorri, una buena comida acompañada por un ganador de varios Ranking, Albamar. Lástima que el hachazo que nos dieron me haya hecho olvidar tan gratos momentos, para sólo recordar que es peligroso pedir fuera de carta.

Vuelvo, con ganas de dar una vuelta por los vinos de mi tierra, pero después de unos ratos de charla es tiempo de volver a casa. Excelentes momentos. Curioso que muchos de ellos se den acompañados de buenos amigos y buenos vinos. Saco ideas para visitar algunas viñas, charlar con nuevos amigos, pero eso serán ya otras historias.

 

6 comentarios:

  1. De acuerdo en todo. Quizás añadiria Mirabel, pese a su desproporcionado precio, pero no se si lo llegaste a probar.

    Un abrazo

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  2. Mirabel no recuerdo haberlo probado. Uno que ha sido un olvido importante es As Furnias, mañana lo corrijo.

    Un abrazo
    Vicente

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  3. Como bien dices para mi fue un gran premio estar rodeado de todos estos bodegueros y bodegas de primera división de España. Gracias por estar cerca en estos momentos.

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    1. Un buen premio es también tener la oportunidad de ver desde cerca como crecen tus vinos, incluso como nacen algunos. En la próxima cosecha me tienes que reservar alguna botella de ese magnífico dulce.
      Un abrazo
      Vicente Vida

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  4. Hacia tiempo que no te leia, y he disfrutado mucho, como siempre.

    El evento me encantó por muchas cosas, pero sentí perderme muchas cosas... Mucha gente a la que conocer y mucha tambien que me encontré.

    Los vinos de Alfredo Maestro fueron de los que más me gustaron.

    Un saludo.

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    1. Hola Virginia
      Una pena que no pudiera saludarte en el Salón. La verdad es que había muchísima gente.
      Yo este año había hecho un plan para ir probando los vinos que más me interesaban, pero al final también me quedaron cosas en el tintero.
      Había excelentes vinos en el Salón, y estoy absolutamente convencido que los de Alfredo están entre ellos.
      Muchas gracias por tu comentario.
      Saludos
      Vicente

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