martes, 24 de marzo de 2015

Envínate. Buscadores de terruños.

Imagina cuatro amigos que se conocen estudiando enología en una universidad, pongamos para concretar la Miguel Hernández de Alicante. Imagina que entre aulas y  estudios, charlas y por qué no,  ratos de diversión, comparten su pasión por la viña. Descubren que sus objetivos son similares, que les gusta que las vides se desarrollen con una mínima intervención. Descubren un ansia incontenible de buscar terruños y hacer los vinos que mejor los representen. Imagina que son jóvenes y no les importa moverse de un extremo a otro de España para buscar esas parcelas especiales y hacer sus vinos. Estarás imaginando Envínate, el proyecto formado por Laura Ramos, Roberto Santana, Alfonso Torrente y José Martínez para buscar terruños especiales a lo largo y ancho de España.

Tuve ocasión de conocer a Roberto y a Alfonso, canario y gallego, en la cata programada por la Enoteca Barolo. Fue una cata interesante, divertida y muy reveladora. Permíteme que te la cuente.

Llego a la planta baja de Barolo con poco tiempo y me la encuentro a tope. Roberto y Alfonso están deseando contar su proyecto. Van relevándose, incuso atropellándose un poco, para contarnos lo que están haciendo. No son grandes comunicadores, no les hace falta. Son gente del campo. Buscadores de terruños. Les escuchamos en silencio, disfrutando su pasión.

Empiezan a hablar los vinos. En general les cuesta expresarse. Los procesos  reductivos  de elaboración hacen que sea necesario un poco más de aire de lo habitual. Merece la pena esperar.

El primer vino que nos proponen es Albahra 2013. Elaborado con garnacha tintorera de Almansa por medio de fermentación maloláctica en hormigón, donde madura durante 6 meses. Es la primera vez que lo han puesto en el mercado, al conseguir aproximarse a lo que tenían en la mente. Explosión de fruta roja en nariz. Arándanos y cerezas, acompañados por alguna nota caliza. Espero que esa intensidad se traslade a la boca, pero el vino  me sorprende mostrándose fresco pero suave. Muy amplio. Se marcha trayéndo de nuevo las frutas, acompañadas por leves toques de aceituna negra. Muy fácil de beber. Accesible.

Pensaron estos amigos que si en el Alentejo hacían vinos frescos y elegantes, ¿por qué no encontrar ese perfil en Extremadura, apenas unos kilómetros al este? Encontraron una pequeña parcela de tinta amarela en Alange (Badajoz), y lo intentaron. Bueno, doy fe de que lo han conseguido. Tinta Amarela 2013 me impresiona. El vino tiene una crianza de once meses en fudres usados de 500 litros. Es un vino expresivo, floral, que ofrece aromas de arándanos maduros, con notas de hierba recién cortada. Buqué muy integrado y complejo, en el que con un poco de aire salen suelos mojados, y polvo de tiza. En boca se presenta muy fresco, algo austero, pero serio. Amplio y suave. Con taninos muy finos y elegantes. Final afrutado, ligeramente cítrico. Impresionante.

Damos un salto a Canarias. Nos explica Roberto lo difícil que fue conseguir que los viñadores locales del pueblo de Taganana, al norte de Tenerife, les hicieran algún caso. Tras varios intentos infructuosos, consiguieron que fueran confiando en los jóvenes que hacen vino como los abuelos. Les convencieron de cultivar sin utilizar productos de síntesis, dejando que la tierra sabia haga su labor en las viñas.


Las parcelas de Taganana están plantadas con mezcla de cepas  diferentes variedades. Cepas antiguas que miran al atlántico desde escarpadas laderas. De allí procede Taganan Tinto 2013, que tiene una crianza de 11 meses en contacto con sus lías, en barricas de 225 a 500 litros, siempre usadas. No es muy expresivo de aromas, le cuesta un poco abrirse. Va ofreciendo aromas de fruta roja, roca volcánica y especias, sobre todo pimienta negra. En boca es fresco y amplio, con el tanino algo marcado. Termina con un agradable final de fruta fresca.

Y de allí volvemos a la península, esta vez en la Ribeira Sacra, donde producen Lousas Viña de Aldea 2013 (90% Mencía) DO. Ribeira Sacra. Tiene una crianza de 11 meses en barricas de diferentes tamaños, siempre usadas. Es su primera aproximación a la zona, mezclando diferentes parcelas de la subzona de Amandi. Se presenta con aromas de violetas, que juegan con mermelada de fresa. Gana complejidad  con la aireación, sacando a relucir algunas notas minerales. Elegante y fresco en boca, con un tanino arenoso. De paso muy fácil, amplio y largo, deja un final de fruta roja muy fresca.

En Amandi producen también Lousas Parcelas Seoane 2013, con tan sólo uvas de esta parcela. El vino es impresionante desde los primeros aromas. Violetas y rosas algo marchitas. Notas de azahar. Ciruelas rojas y polvo de tiza, en un festival que no quieres que se pare. Exuberante. En boca es muy suave, amplio y muy largo. Parece que no quiere entrar en la boca, pero la va dominando poco a poco. Fiesta de fruta fresca, con recuerdos de melocotón maduro y albaricoque. Tengo que hacerme con al menos una de las 980 botellas que producen.

Volviendo a Tenerife, pasamos a los blancos. Taganan Blanco 2013 es un vino serio. Aromas de fruta blanca y piedra mojada. Algo de fósforo. Limpio de aromas. En boca es intenso y complejo, algo tánico por el prolongado contacto del mosto con los hollejos. Toques salados, y final de peras y flor blanca.

El último es Taganan Parcela Amogoje 2013. Algo austero en aromas, dejando notas de flor blanca y roca mojada. En boca impresiona por su frescura y mineralidad. Salino con algunos toques calizos. Carácter enorme el de este vino que se resiste a ser definido. Tremendamente largo. ¡Enorme!

Charlo un ratillo con Roberto y Alfonso. Son jóvenes y tienen muchas ganas de seguir encontrando nuevos retos. Nuevas parcelas. Nuevos vinos. Muy posiblemente de ahí salgan nuevas historias.

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