jueves, 12 de marzo de 2015

Vinos Patio

Las catas mensuales de vinos naturales en Le Petit Bistrot van siendo una cita obligada para cualquier madrileño  amante del vino. Encontrarse con Carlos o  Luis Oliván y charlar un rato sobre nuestra  pasión por los vinos honestos es una delicia. Otro de los alicientes de las catas de Le Petit Bistrot es que vienen acompañadas de un tapeo más que interesante con el que nos agasaja Carlos, y que hace que probemos los vinos como debe ser, con comida. Esto es fundamental, especialmente para estos vinos con un extraordinario carácter, que unos torreznos de ibérico pueden aplacar a las mil maravillas.

Este mes tenía además el aliciente de  ofrecernos los vinos de Samuel Cano, cuyo amor por los vinos sinceros, que reflejan la tierra donde nacen, conozco desde hace ya algunos años. Echamos un rato extraordinario, aunque algunos de sus Patio no me hicieran levitar.

Llego al bistrot y encuentro que Samuel ya está por allí. Tras una charla breve nos da a probar un vino para que tratemos de ver que es. Hace tiempo que no veo a Samuel y no intuyo la jugada. Me parece un vino ligero, sin mucho cuerpo, con notas frutales ligeras. La verdad es que puede ser cualquier cosa. Cuando Samuel me dice que es una bebida obtenida con zumo de naranja fermentada no doy crédito. ¡Vaya tomadura de pelo! Y vaya bajón de autoestima. Desde luego no es el airén que aventuré.

Empezamos ya en “serio” y mientras llega la gente probamos un “Patio Salvaje”. Una bebida criada con un ligero velo de flor procedente de uva airén de las cosechas del 11, 12 y 13. Aroma poco expresivo, almendrado y ligeramente floral. En boca tiene buena acidez, y un final intenso de almendra amarga. Interesante pero no emocionante.

Samuel nos va presentando los vinos mezclando sus experiencias. Escucho con extraordinario interés sus comienzos, como fue regenerando las viñas que ya habían trabajado en su familia, ante el semblante preocupado de su padre que no entendía que no se utilizaran los “modernos” métodos de combatir las plagas. Preveía el hombre un desastre que nunca se produjo.

Samuel conoce su tierra y sus plantas. Las conduce para que produzcan los frutos que busca. Para que les dé el sol y el aire necesarios. Sabedor de que la naturaleza es la que debe realizar el trabajo. El vino que elabora está vivo, y no se puede ejercer un control total sobre él. Ni se puede, ni Samuel quiere. Las imperfecciones, los matices son los que hacen de su vino algo especialmente bello y muy disfrutable.




Me encuentro con Aire en el Patio Ábrego 2013, vino que toma el nombre del viento dominante en la parcela orientada al oeste de la que proceden las airén con las que está hecho. Un mes en barrica usada. Un vino que en principio se muestra tímido, ofreciendo aromas de flor marchita y de cáscara de naranja. En boca sin embargo su carácter es distinto. Fresco y afrutado. Manzana algo ácida, matizada por balsámicos y ligeras notas calizas. No empezamos mal.

Patio Rosé (40% petit verdot y 60% airén) es un vino alegre, desenfadado, que ofrece aromas de frambuesa ácida y algunas notas calcáreas. Muy mineral en boca. Polvo de tiza. Profundo y fresco. Un rosado con garra. Final ligeramente amargo que va ganando en intensidad. Muy interesante.


La sorna del nombre de Patio Kabronic (shiraz y graciano), producido por maceración carbónica y con bazuqueos diarios, le viene de miedo. Un vino de aroma intenso, frutal. Se expresa sin tapujos. Tal y como es. Aromas de queso azul que se van diluyendo para dar paso a ciruelas rojas ácidas, acompañadas de hierba verde recién cortada. En boca tenso e intenso. Volátil presente pero no molesta, y que proporciona un conjunto equilibrado.

El Patio tinto es otra cosa. Muestra la elaboración más radical de Samuel. La volátil está muy presente en una nariz que sin embargo es compleja. Fruta roja fresca, polvos de tiza. Aunque es fresco y amplio, en la boca de nuevo la volátil toma protagonismo. Para mi juicio excesivo.  No es mi estilo.

Patio Selección me hace terminar la cata con una sonrisa. Tras la montaña rusa de sensaciones, aún queda más. Y este vino me convence. Mineral en nariz y en boca. Tierra mojada, talco y rosas marchitas. Yerba cortada. Algo de ciruela madura. En boca amplio y equilibrado. La acidez volátil está ahí, recordándote que no te relajes. Pero no puedes evitar dejarte llevar por la fruta fresca, por los aromas de tierra que toman la boca. ¡Me gusta!

Termina la cata y es difícil resumirla. Hay cosas que me han gustado y otras que no bebería. ¿A quién recomendaría estos vinos? No tengo ni idea. ¿A los más frikis? Seguro. ¿Sólo a ellos? Naah!, mucha gente se perdería vinos honestos, ricos, que expresan su tierra, y que al día siguiente no te hacen prometer que no volverás a beber.

Los vinos se han hecho mis amigos, Samuel espero que también. De lo demás no estoy seguro. Creo que tampoco voy a querer controlarlo todo. Seguro que cuando vuelva a Le Petit Bistrot Carlos me servirá algún Patio, y lo disfrutaré. Alguna botella hay también en mi bodega.  Igual de ahí salen otras historias.

PS. La primera foto está tomada del blog de mi amigo Juan Manuel Figuereo, "De copas con Baco"

PS2. Los vinos de Samuel pueden conseguirse en Madrid en "Le Petit Bistrot" (Principe de Vergara, 210, semiesquina  Ramón y Cajal), en internet los podéis encontrar en Gourmet Hunters.


4 comentarios:

  1. Muy buen reportaje Vicente, y por supuesto puedes considerarme tu amigo, yo al menos a asi me considero. Fue un placer compartir el rato con vosotros y espero que al menos lo pasaseis bien. Del que no mencionas nada es del Sol del Patio, o no te gusto nada o se te ha olvidado.

    La verdad es que ese dia las volatiles estaban bastante presentes en algunos, y no precisamente en los que la tienen más alta. Jo, nos queda tanto que aprender y afinar. Todo llegará.

    Espero pronto poder hacer una cata solo de blancos con los tres Aires, con el cuvee Eva y con el blanc de noir. Os avisaré.

    salud y buen vino
    Samuel CAno

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    1. Hola Samuel

      Yo pasé un rato estupendo. Y disfruté en grande con tus vinos. Llevo siguiéndolos desde que los conocí hace dos o tres años, y siempre les encuentro cosas nuevas. Es una de las grandezas de los vinos naturales.
      Lo bueno es que sabes que puedes seguir aprendiendo, Samuel. Lo harás y disfrutarás en el camino haciendo vinos, no coca-colas.
      Quedo a la espera de tu aviso para esa cata, que sin duda promete.
      Un abrazo y buenos vinos
      Vicente Vida

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  2. Hola Vicente,
    alguno de ellos también se puede encontrar en Santa Cecilia ;-)

    Saludos,

    Jose

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    1. Muchas gracias por tu aporte Jose. pongo un sitio de Madrid, y uno de internet donde compro habitualmente, porque amigos míos me lo han pedido. No se pasan la vida curioseando páginas de vinos como yo.
      Cualquier información al respecto es bien recibida, siempre que no se trate de profesionales de la venta o distribución.
      Igualmente si alguien quiere saber si se puede encontrar el vino de alguna entrada concreta, y lo pregunta en los comentarios de esa entrada, haré lo posible por encontrar la información.
      Saludos
      Vicente

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