viernes, 13 de mayo de 2016

Cuatro Bodegas del XVI Salón de Vinos de Madrid

No hacía falta que me empujaran mucho para que me diera una vuelta por el Salón de Vinos de Madrid, especialmente sabiendo que mi amigo Luis Oliván, cuyos vinos aún no había probado, iba a ir con toda la artillería. Dándole unas vueltas a la cabeza, me pongo  una meta: buscar las cuatro bodegas que más me gusten  y que tengan un básico asequible, de alrededor de diez euros. Que yo conozca 4 monos, Bernabeleva, Marañones  y Las Moradas no deben defraudarme, lo que no tengo idea es de si presentan o no sus vinos en la feria,  o si encontraré algo  que me sorprenda. Os cuento cómo fue la cosa.

Aunque sólo voy  a poder darme una vuelta un rato después de comer,  me acerco al Bernabeu. No hay demasiada gente cuando llego, eso de ser un imprudente y pasarme a la hora en que la buena gente está echando una siesta,  tiene su recompensa. La acreditación es fácil. Echo un vistazo  y veo cuatro o cinco stands vacíos, parece que los que visitaron el Salón por la mañana tenían sed.

 En el momento en que veo a Luis Oliván me acerco a saludarle, y a probar los vinos de Las Moradas de San Martín. Poco después llega Isabel Galindo, y charlamos un rato. Tanto ella como Luis hablan de su trabajo con pasión, y cuando bebes sus vinos lo entiendes. Vinos naturales que hablan de la tierra, sin estridencias. Sin necesidad de que tengas que acomodar los perfiles para encontrar vinos bien hechos. Pruebo primero su Albillo 2015. Lleva menos de un mes en la botella y ya se maneja este blanco elegante y fino. Flores y cítricos. Frescor y elegancia. Un vino serio y disfrutable.

De los  tintos de Las Moradas  destaco Initio 09, un vino complejo, con abundante fruta y suficiente frescura. Amplio y estructurado. Luis dice que es el más representativo del trabajo de la bodega y no es difícil comprobar el porqué. Voy catando uno detrás de otro, La Sabina 08, Las Luces 08, Senda 12. Vinos muy complejos y serios que es mejor beber con más calma. Vinos excelentes que no merecen los atropellos de una feria. Deben ser disfrutados con más sosiego. Suerte que pronto visitaré la bodega.

Doy unas vueltas y pruebo algún que otro blanco tremendamente plano. Tintos que me dicen poco. Decido ir a lo seguro y acercarme al stand de Bernabeleva. Los madrugadores ya se han bebido Arrollo de Las Tórtolas, una pena. No hay muchas sorpresas. Charlo un rato con Curro. La conversación nos lleva a una vertical de albariños portugueses, que tras diez años estaban llenos de juventud y frescura. Volvamos. Navaherreros blanco 14 mantiene su excelente aroma frutal y mentolado, un poco más de acidez no le vendría mal, pero se defiende más que bien. Su hermano tinto de la cosecha del 13 lo encuentro muy fresco. Me comentan que lo maceran un mes. ¡Quién lo diría con este color! Tensión y frescura. Un vino para perderse bebiendo.

Sigo dando una vuelta, sin saber dónde ir, cuando veo a Luis Vida charlando en el stand de Bodegas y Viñedos Gosalbez Orti. Si mi primo lejano esta por ahí, es que hay algo bueno. Me acerco y charlo un rato con Estrella Orti. Me da a probar su blanco Mayrit 2013. Un soplo fresco entre tanto vino plano. Me dice que es un sauvignon blanc, y me da igual. Un vino de sed, para beber sin complejos ni pensar demasiado. Qubel Nature 2006 es pura fruta muy fresca. Sencillamente delicioso. Un descubrimiento de vino joven natural. Viñas ecológicas y vinos sabrosos. ¿Alguien da más? Me quedo charlando un rato más con Estrella que sonríe. Un buen rato y un descubrimiento. Su  2004 Excepción apunta maneras. Tomo nota para la siguiente vez.

Se está dando bien la tarde. Las Moradas, Bernabeleva y Gosalbez Ortiz. No están nada mal estas tres. Una más y habremos llegado a la meta. Hay un grupo grande delate de Valleyglesias. La verdad es que se está llenando el local, que por otra parte no es demasiado grande.

Me acerco al stand de Valleyglesias y comienzo a probar sus vinos. Curro está también allí y tengo la oportunidad de contrastar mis opiniones con él. El Albillo Moscatel 2015 es un vino tremendamente agradable y fresco. Muy fácil de beber, un vino divertido. Alucino cuando me dicen que no tiene mucho éxito, porque la gente no los prueba cuando ven que tiene moscatel. Sus dos albillos son vinos muy serios, con mucha vida por delante, pero perfectamente disfrutables hoy.

Si sus blancos me gustaron mucho, sus garnachas no quedan a la zaga. Personalidad y frescura. Nombres simpáticos para muy buenos vinos: Garnacha Rock, Minos y el más "prudente" Garnacha Centenaria. Tengo que probarlos poco a poco en casa.

Los chicos de  Valleyglesias  tienen un proyecto que comercializan con la marca Septem Eremi, recuperando y manteniendo cepas centenarias de la Sierra de Gredos. Disfruto muchísimo con Pietra, un vino del que me dice Fernando que harán mientras las cepas aguanten. Dios quiera que sea mucho tiempo, porque el vino es tremendo. Fruta elegante y frescura. Si te dicen que tiene 15º, pensarías que te están mintiendo... hasta que ves la etiqueta.

He pasado un buen rato, y he descubierto vinos para hacerles seguimiento y probar en casa con más tranquilidad. Pronto iré a Las Moradas. ¡Ojalá pudiera visitar las cuatro! Buena gente y buenos vinos, disfrute asegurado. Estoy seguro que de ahí saldrían grandes historias.




2 comentarios:

  1. Bien, Vicente. Esto es lo que hay que sacar en claro de los eventos.

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    1. Muchas gracias por tu comentario, Jaime. Normalmente procuro beber en casa los vinos de estas bodegas que me han parecido interesantes, para confirmar esta primera impresión.
      A ver si quedamos algún día.
      Un abrazo
      Vicente Vida

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