martes, 19 de julio de 2016

Tintos Jóvenes del Bierzo. Placer asequible

El Bierzo es una zona con la entidad suficiente para que los movimientos que se inician allí tengan repercusión en otras zonas. Su tamaño no es tan grande como para que la inercia de los grandes suponga un impedimento para que haya cambios interesantes promovidos por pequeños productores cono nuevas ideas.

Se están produciendo en el Bierzo cambios tan relevantes como la reducción de los rendimientos hasta niveles más aceptables, como el comenzar el reconocimiento de las procedencias de los vinos empezando por los pueblos, y también la aceptación  de las variedades de uva locales por parte de la denominación. Tengo la esperanza de que estas novedades se vayan llevando a cabo con paciencia, pero sin que se eternicen en los despachos, para que poco a poco vayamos teniendo vinos con personalidad propia, sin que se orienten al viento de modas efímeras.

Hace un par de años tuve la oportunidad de asistir a una presentación de vinos de la zona, promovida por Guía Peñín. No me gustó demasiado, como consta en la entrada que escribí por aquel entonces. Sin embargo, si que me quedé con ganas de seguir de cerca estos vinos, que aunque en aquella ocasión me parecieron por regla general demasiado concentrados e influidos por el exceso de madera nueva, tenían algo, especialmente sus jóvenes. Era fácil observar una personalidad especial muy disfrutable y ciertamente especial.

El impulso  queda sin embargo en suspenso hasta que leo  el buen artículo de Luis Gutiérrez en The Wine Advocate y me decido a ir buscando por Madrid algunos de estos vinos jóvenes bercianos que él recomienda. En Barolo y en La Vinoteca también tienen algunas cosas interesantes que me recomiendan, y poco a poco voy probando y disfrutándolos. Es una pena que no pueda encontrar todos los que me interesan, pero el trabajo de un aficionado tiene sus límites tanto de tiempo como de dinero, y no quiero sobrepasarlos.

Curioseo un poco lo que hay escrito sobre la zona. Denominación al noroeste de la provincia  de León. Tierra de botillo y pimientos asados, de vinos y castañas, de tartas de reineta. Una zona de la que no es difícil quedarse enganchado. Paisajes montañosos que preside el Teleno, sagrado para los astures. o las médulas que los romanos fueron desgastando para sacarles el oro. Una tierra mágica y que nos está dando vinos de una personalidad que va creciendo con el buen hacer de sus gentes, guiados en parte por el hacer sabio  del excéntrico Raul Pérez. Pequeños productores que van dando pasos hacia vinos que se identifiquen con su tierra, con sus pueblos. Merece la pena.

Encuentro vinos intensos y equilibrados, la mayoría correctos en acidez, con buen volumen. Vinos que permiten perfectamente ser tomados un poco frescos, como piden los calores del verano. Que acompañan de fábula las carnes a la brasa de una barbacoa, que dan disfrute por unos pocos euros. Que nos hacen mirar dos veces la copa, y buscar en la etiqueta de donde han salidos estos vinos que lo dan todo en poco tiempo, pero que dejan huella. Te cuento los que más me impresionaron:


El primero fue Tinto 1984 2015. Bodegas y  Viñedos La Senda. (100% mencía). DO. Bierzo. Fermentado y criado durante siete meses en barrica de roble francés, sin clarificar ni filtrar. Una bodega respetuosa con el medio ambiente, que produce un vino con aromas de fruta roja madura, sobre un fondo balsámico que me recuerda la menta. Trae a la menta recuerdos de bosque bajo, con retama y romero. Entrada en boca suave y plena de fruta. Muy buen volumen, acompañado de una acidez suficiente. Te deja pensando en moras acompañadas de menta. Un vino que se bebe sin complicaciones, pero que es a la vez muy serio. Muy Bueno Plus.

También me gusto Luna Beberide 2014. Bodegas Luna Beberide. (100% mencía). DO. Bierzo. Aromas de intensidad medía en la que es fácil encontrar fruta negra (moras) junto con cerezas, y algunos balsámicos, como menta y notas de eucalipto. Muy agradable. En boca destaca su gran suavidad y su potencia frutal. Acidez correcta y buen volumen. Tanino muy fino, No lo guardaría yo mucho tiempo. Agradable en boca, con un toque ligeramente maduro. Final algo dulzón, con recuerdos de menta. Muy bueno.

Uno de los grandes, que ya conocía y que no podía faltar es Ultreia Saint Jacques 2012. Raúl Pérez Viticultor. (100% mencía). DO. Bierzo. Raul es uno de los más renombrados viticultores españoles del momento, con una influencia enorme que se deja notar en los vinos de la región. Algo anárquico y con pinta de Santa Claus, es una gran persona. Una buena muestra de sus vinos es este Ultreia, que se presenta con aromas tostados, acompañados de frutas rojas y sotobosque en el que acaba de llover. Evoluciona hacia menta y eucalipto. En la boca entra con gran frescura, equilibrado, y con suficiente estructura e intensidad. Finaliza con recuerdos tostados y balsámicos, con persistencia media. Muy Bueno Plus.

Estos tres son sólo una muestra de los más de diez vinos que he ido probando pausadamente. Me gusto mucho también El Castro de ValtuillePago de Valdoneje, y también el joven de Interamnum. Entre todos han ido sembrando las ganas de ir a su tierra, lo que probablemente haré muy pronto. Cuando pasen estos calores y la gente del Bierzo no esté demasiado atareada. Espero que de ahí salgan nuevas historias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario