viernes, 16 de diciembre de 2016

El Microscopi 2013. Un vino solidario

Hace ya tiempo que conozco y participo, modestamente, en el proyecto solidario de la enóloga Irene Alemany. Una tarea que ilusiona y compromete. Si no estás al tanto, hoy vas a tener la oportunidad de conocerlo y contribuir. Vaya por adelantado que te va a parecer una idea fantástica: solidaridad bebiendo. ¿Alguien da más? ... Te lo explico.

Hace ya unos años, en el 2012, a Irene le detectaron un cáncer de mama, y quedó impresionada y agradecida por el trato recibido en el Hospital Universitario Vall d'Hebrón.  Ni corta ni perezosa, pensó cual era la mejor manera de mostrar su solidaridad con este magnífico cuadro médico, y con las personas que pasan por el mismo trance que ella. La decisión que tomó es admirable; poner una parte de su ser al servicio de esta empresa, elaborando un vino cuya venta iría por entero destinada a la compra de un microscopio para el avance de la investigación y tratamiento de la enfermedad. A ello dedicó las añadas de Microscopi de 2013 y 2014.

Irene y Laurent comparten su pasión  por la tierra, y son conscientes de que sólo pueden hacer vinos con los que se sientan satisfechos si son fieles a su terruño, a las características particulares de la tierra que trabajan, de los viñedos que cuidan. Viñedos viejos de xarel-lo del Garraf y de la sierra del Ordal. Viñedos de variedades ya viejas en estas tierras.

Pero no son personas que  se dejen atar demasiado por la tradición, lo que demuestran en sus tintos. Cabernet sauvignon y merlot se mezclan con la tradicional cariñena. Hacen vinos serios y potentes. Tintos en los que  se combinan tradición y modernidad, con la maestría de las personas que aman la tierra. Personas generosas y humildes como demuestran con este Microscopi.



En la bodega encontré ayer una botella de 2013, y cuando poco después  leí que el proyecto continuaba, que Irene y Laurent, después de tres años de contribuir a la compra de los microscopios del Vall d'Hebrón, seguían en la brecha, esta entrada surgió sola. La añada 2015 de Microscopi se invertirá en financiar la influencia de los linfocitos infiltrantes del tumor en el sistema inmunitario. Lo he leído y no tengo ni idea de que significa, pero se que Micropscopi sigue en la brecha, y yo no puedo dejar de colaborar como se, escribiendo y bebiendo. La verdad es que ser solidario disfrutando es un chollo.

Pero volvamos al Microscopi 2013, un vino elaborado con merlot, cabernet sauvignon y cariñena. Un tinto sin filtrar, porque este vino no puede dejar de ser auténtico. Un vino en el que sólo se han empleado levaduras autóctonas, porque esta gente solidaria y humilde no puede dejar de ser fiel a su terruño. Un vino de aromas francos, sinceros. Mermelada de fruta roja, mezclada con alguna tímida violeta. Notas de cuero fino, y algún apunte terroso. Un vino que no me canso de oler, con el que es fácil hablar. Sencillo, pero interesante. Ataque fresco el de este vino solidario, con fruta alegre y fresca, vivaracha después de un par de años de botella. Un vino que se bebe bien, y que me hace sentir bien

Esta vez nos vienen bien  dadas, beber y amar en un mismo acto. Conocer los vinos de buena gente y colaborar a que haya menos sufrimiento. Algún otro apunte enosolidario me han dado a conocer estos días, puede que de ahí salgan otras historias...

PS. Quedan algunas del '15 en Vinissimus. 8 a 9 euros, un chollo.

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