miércoles, 1 de marzo de 2017

Equipo Navazos. Florpower "Mas Acá" MMXIV

Hace ya mucho tiempo que tenía que haber hablado del Equipo Navazos, los negociantes españoles de vinos generosos andaluces, y me temo que voy a empezar esta historia casi por el final. El vino de hoy es La bota de Florpower “Más Acá” MMXIV. Un vino que como los protagonistas de las entradas de este cuaderno, desde hace ya algunos meses, son blancos sin fortificar elaborados teniendo en cuenta los métodos tradicionales, que antaño eran la norma en el Marco.

Pero permíteme que antes te narre la historia de los que hacen posible que estos vinos lleguen a nuestras mesas, el Equipo Navazos. Un grupo de apasionados por los generosos gaditanos, y grandes conocedores de estos vinos, entre los que se encuentran Jesús Barquín y Eduardo Ojeda. Obligado seguimiento para todos los amantes de los generosos andaluces, y para los que deseen serlo.

Hace ya algunos años encontraron en una antigua, casi mejor vieja, bodega sanluqueña algunas botas de un amontillado que les pareció enorme, viejo y tremendamente fino. Un vino que se había hecho a sí mismo con paciencia, con tiempo, sin que nada le interrumpiera. Seleccionaron el equivalente a una bota bodeguera y lo prepararon para comercializarlo de forma privada. La marca con que lo sacaron al mercado, La Bota de Amontillado, recuerda a un relato de Edgar Allan Poe del mismo nombre.

En el cuento de Poe, Montresor cansado de las injurias de Fortunato a su familia, le atrae en carnaval hacia una cripta de forma engañosamente amistosa, con la excusa de que necesita su opinión sobre un barril de amontillado que le acaba de llegar. El pobre “lengua larga” de Fortunato, que tenía un “pedal” considerable, acaba encadenado y emparedado en el fondo de la cripta.

No me quiero imaginar como estaría la vieja bodega en la que reposaba lo que fue La Bota de Amontillado n.1, pero si les recordó la cripta de Montresor, verdadero escaparate del romanticismo del XVIII (esqueletos y calaveras por doquier), muy limpia no me parece que estuviera. En cualquier caso, y si seguimos con el símil del cuento de Edgar, más bien parece que los “Navazos”, se encargan de rescatar “Fortunatos”, más que de emparedarlos.

La verdad es que este equipo desarrolla un trabajo que ya me gustaría a mí, y lo hacen realmente bien. Ir de bodega en bodega buscando tesoros escondidos, y cuando encuentras algo que realmente te sorprende y emociona, lo pones a la venta. Tener el acierto y la merecida fama de que cualquier cosa que pongas en el mercado se venda, tampoco está tan mal.

Desde hace unos años los simples mortales tenemos la oportunidad de acceder a estos vinos seleccionados por el equipo, y yo cuando el bolsillo me lo permite les pego un tiento. Hace unos años que sacaron un blanco tranquilo en Montilla, OVNI 2011, que fue motivo de una entrada, y recientemente están sacando al mercado generosos sin encabezar. Aprovechando esta tardía presentación de Equipo Navazos, y que últimamente me gusta ir probando este tipo de vinos, voy a ir publicando historias sobre ellos. El primero será Florpower “Mas Acá” MMXIV, La Bota 67.

Es un vino de la bodega José Estévez, procedente del ya conocido por los lectores de este cuaderno pago Miraflores, a unos ocho kilómetros del Atlántico. Elaborado con uvas palomino fino de la añada 2014. Ha tenido una crianza de veinte meses bajo velo de flor, los primeros siete en botas bodegueras, y los trece restantes en depósitos de acero, aún bajo la influencia de la flor, pero ya más sutil. A los veinte meses se ha embotellado la mitad del vino, que se ha puesto a la venta este año pasado.

No voy a decir que el vino me sorprendió, porque teniendo los “padrinos” que tiene hay poco lugar para las sorpresas. Diré, sin embargo, que me dejó con ganas de algo más. Es un vino de aroma intenso que recuerda las hogazas de pan de pueblo, con algunas notas de curry. Algo de flores secas y albariza mojada. Piel de limón y un poco de heno. Su ataque es elegante y fresco, ligeramente punzante, con buen volumen y persistencia. Sabroso. Final en el que vuelven el heno y la piel de limón. Cítricos y alguna indicación de cilantro. Un vino excelente.

El Equipo Navazos ha encontrado más vinos de este tipo, yo ya los estoy probando. Estoy convencido que de ahí saldrán nuevas historias.

3 comentarios:

  1. Hola Vicente,
    aun gustándome los Florpower, que me gustan, me tienen despistado.

    Por un lado la primera me encantó, sin embargo las siguientes me han parecido de un nivel inferior. Y por otro lado, algo que me preocupa un tanto más, en muy poco tiempo se me han ido oxidando, aun estando en buenas condiciones de conservación.

    Saludos,

    Jose

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    1. Hola Jose,
      Muchas gracias por el comentario. Yo es el primero que he probado, y me ha parecido interesante, un buen vino. Sin embargo, me ha dejado con un punto de insatisfacción difícil de definir. Voy a ir continuando mis impresiones con otros tres vinos de esta bodega, poco a poco, que las prisas y más en esto del vino no son buenas.
      A mi botella no le he dado tiempo a que se me oxide ;)
      De todas maneras no es mi favorito entre estos blancos andaluces, Precede, Socaire o Mirabrás, en el mismo rango de precios me gustan más.
      Saludos,
      Vicente

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    2. ... yo ahora tampoco se lo doy :-)

      Saludos,

      Jose

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